Puede que la semana pasada hayan visto todo lo que escribimos sobre el Singularity University Colombia Summit. Si no, le recomiendo estos artículos:

Ahora bien, esos artículos están escritos por mis compañeros de TECHcetera, los cuales son todos adultos. Quería escribir este artículo para contarles desde mi perspectiva – la de un joven de 17 años que sigue estudiando en el colegio – qué fue lo que más me gustó y me impactó a mí.

Desde pequeño he vivido rodeado de tecnología. Desde muy temprano he querido entender cómo funciona. Desde hace años se que este es el motor que mueve mi mundo.

A través de libros y de clases aprendi sobre software y hardware. A través del internet entendí que es la tecnología la que controla el mundo de hoy. Pero una idea de la presentación de Jeff Rogers el primer día del evento me puso a pensar. Jeff dijo:

“We overestimate the effect of technology in the short run and underestimate it in the long run”.

Tendemos a sobreestimar los efectos de la tecnología en el corto plazo y los subestimamos en el largo plazo. Jeff puso el ejemplo del internet y de como cuando empezó, él sentía que iba a ser muy importante por la posibilidad de tener información de todas partes. Sin embargo ni él ni nadie parecen haber podido prever los efectos profundos del internet en nosotros como personas y como sociedad. Si, DarpaNet tuvo un efecto importante en el ámbito científico, pero el internet lo cambió todo.

Esto me puso a pensar en qué espero yo del futuro y, con otras dos ideas que lanzaron el primer día, cambió mi visión radicalmente.

Primero, ¿sabían ustedes que el iPhone original, ese que ya no sirve y que no corre ninguna de las apps que hoy usamos, ese que hoy ya consideramos una tecnología obsoleta, tenía más poder computacional que el computador que llevó a los primeros humanos a la Luna? Piénselo por un segundo, en su bolsillo cualquier persona tiene más poder de cómputo que el que tuvo la NASA hace menos de 50 años!!!

Segundo, que a pesar de la inspiración y de las muchas historias que hay, la ciencia ficción nunca ha sido capaz de predecir el futuro. Por lo menos no el futuro que estamos viviendo.

No había digerido este par de ideas cuando lanzaron un par de frases que asaltaron mi entendido de cómo funciona el mundo:

La primera fue que el consenso es donde mueren las innovaciones.

Al comienzo no la entendí, pero cuando dieron el ejemplo de Kodak entendí perfectamente de qué estaban hablando. No se si ustedes saben pero fue alguien en Kodak quien inventó la fotografía digital. Al presentarla a sus jefes, estos la vieron como una amenaza para su negocio – la venta de rollos y filmes fotográficos -, por el cual ganaban salario y comisiones y desecharon el proyecto. Murió la innovación, por lo menos para Kodak.

Pero al final Kodak se quedó sin el pan y sin el queso pues alguien más lanzó al mercado la cámara digital y acabó con el negocio de los filmes y rollos fotográficos.

La segunda fue una frase que para mi concluyó el primer día:

“In a gold rush, don’t go get gold out of the ground with a pan. It’s better to build a shop and sell picks for all the miners.”

Esto que significa? Que no necesariamente hay que hacer lo que hacen los demás. Uno debe ser más recursivo, uno debe innovar, uno debe cambiar el modelo de mercado y proveer a quienes estén creciendo las herramientas para hacerlo. Ahí es donde está el negocio.

Ahora bien, lo que más me impacto del Summit fueron las dos primeras charlas del segundo día.

Volvió a abrir Jeff, pero ahora en vez de hablar de la tecnología en sí, habló del poder de las historias.

Desde pequeño siempre me ha gustado leer y al ver a Jeff hablar sobre el poder de la narrativa entendí porque los libros y las historias han sido una pasión para mí. Una historia es capaz de hacer mover a la gente más que cualquier otra cosa. Una historia es capaz de mover el mundo. Y hubo un ejemplo que marcó esta idea para mi: Pixar.

En más de una ocasión un corto de Pixar (ni siquiera tiene que ser una película completa) me ha hecho llorar, porque una historia poderosa, complementada con buenas imágenes y sonido, es capaz de controlar nuestras emociones. Jeff concluyó diciendo:

“The stories we tell will become the solutions we create. The problems we solve will become the stories we tell”

Las historias que contamos se convertirán en las soluciones que creemos. Los problemas que solucionemos serán las historias que contaremos. Un círculo virtuoso de creación e inspiración.

Después de Jeff vino la mejor presentación de todo el Summit: la de David Roberts. Y aunque él hablo de muchas cosas hubo un punto que quedó rondando en mí cabeza: EL CAMBIO.

Todos queremos cambiar el mundo, dijo David, pero no muchos estamos dispuestos a cambiarnos a nosotros mismos. David nos mostró un video de un grupo de búfalos en Africa que decide recuperar a uno de sus miembros, un cría, que ha sido atrapada por una manada de leones. Y uno de ellos, tal vez sin pensarlo mucho, ataca a los leones que se lo llevaron. En el video es claro el poder que tiene uno, el que se decide tomar acción, el que vence sus miedos, el que da el primer paso, así no lo crea. Porque luego de él llegaron los demás y entre todos salvan al bebé de una muerte inminente.

De la charla de David me llevé dos ideas, que si fueran las únicas que uno aplicara en su vida creo serían más que suficientes:

“Don’t change the world. Change yourself, and the world will follow”

La cita lo dice todo. No se enfoque en cambiar a los demás. Cámbiese a usted mismo y el mundo lo seguirá. Y curiosamente, ahora escribiendo la cita, caí en cuenta de que esta es la misma idea de “Man in the Mirror” de Michael Jackson. Mírese al espejo, y mire cómo puede mejorar. Y…

“The stone age didn’t end for lack of stone and the oil age will end before we take all the oil out of the ground”

Esta fue aún más reveladora para mí. La innovación humana no viene porque nos toque. Si quisiéramos, podríamos seguir en la edad de piedra, al fin y al cabo sigue habiendo suficiente piedra en la tierra. Pero eso no es lo que queremos. Los humanos queremos innovar, queremos ser mejores. Esto es lo que nos define como especie, esto es lo que nos separa de los demás mamíferos.

Ahora bien, después de todo esto, de todo lo que aprendí, de la tonelada de inspiración con la que me vine para mi casa, ¿qué puedo hacer yo? Puedo mirarme al espejo, mirar cómo puedo mejorar, y ver cómo puedo innovar. Puedo comenzar a buscar el camino por medio del cual puedo afectar positivamente a 1 millón, a 10 millones, a 1000 millones de personas. Porque si no, ¿para que estoy aquí? Porque si no lo hago yo, ¿quién lo hará? Porque somos todos los que podemos (y debemos) crear comunidad para avanzar como especie.

Así que desde hoy comienzo a construir esa historia con la que cambiaré el mundo porque, como dijo alguna vez Steve Jobs…

“Those who are crazy enough to think they can change the world usually do.”

PS: Debo confesar que lo único que me entristeció del Singularity University Colombia Summit fue no ver más gente como yo. Creo que éramos 3 los menores de edad que estuvimos en el evento y creo que se perdió una oportunidad única de inspirar a un grupo de gente que será la encargada de lidiar con el planeta que nos dejen los adultos.

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