Uber puede ser la compañía que mas batallas legales lucha simultáneamente en el mundo. Esta semana nos enteramos que fue prohibida en España, Holanda y Thailandia y en ciudades como Hyderabad, Portland y Delhi. A pesar de este hecho, Uber fue valorada recientemente en 40 mil millones de dólares.

La expansión global de Uber
La expansión global de Uber
Donde opera Uber y donde ha sido prohibido
Donde opera Uber y donde ha sido prohibido

Tampoco reconozco muchas compañías que tengan un culto de seguidores tan fieles como Uber. En las redes sociales y en la blogosfera se multiplican los llamados a la cordura de los reguladores. Las decisiones de estas personas afectan la conveniencia de los usuarios. Cualquier persona con la que hablo sobre el tema, me dice que ama el servicio de Uber. Nuestro post mas popular de los últimos meses habla justamente del absurdo de prohibir los intermediarios en la industria del transporte.

En el medio de esta pelea hay un juego de poder muy grande. Uber se lleva los titulares de los medios de comunicación, pero no es la única empresa librando estas batallas. Detrás de Uber hay una serie de empresas, que se mueven en un espacio conocido como el “sharing economy” o “economía colaborativa”, que están rompiendo los esquemas tradicionales de negocio de muchas industrias. Hablo de sectores como el transporte, financiero y bienes raíces, entre muchos otros. Algo que tienen en común estas industrias, es que históricamente han ofrecido productos y servicios de calidad mediocre, protegidas por regulaciones amañadas a su favor. No sorprende entonces, que estas industrias hayan desarrollado lazos muy fuertes con el poder político a través de esquemas de cabildeo muy fuertes.

Si bien estos esquemas le han permitido a algunas industrias sostenerse por décadas, el equilibrio de poderes está cambiando gracias al acceso democrático a la tecnología. Y para los usuarios no hay ningún caso de uso mas valioso que la economía colaborativa. La protección regulatoria ha levantado barreras de entrada casi insalvables, convirtiendo a las industrias protegidas en virtuales monopolios. En Colombia, por ejemplo, la banca es dominada por un único grupo económico. Más del 80% de los taxis están bajo el control de una sola persona y los medios de comunicación se reparten entre 2 o 3 dueños. Exactamente igual sucede en México, donde los medios se reparten entre Azcárraga y Salinas, solo por nombrar un ejemplo extranjero.

Pero la economía colaborativa ha permitido crear una vía alterna para salvar la brecha que han conquistado con regulación los monopolios. Hasta hace apenas meses, para llamar un taxi era necesario usar el servicio de Radio Taxi de Don Uldarico. Para pedir un crédito era necesario tener un registro impecable en las centrales de riesgo dominadas por la élite nacional. Para acceder a información era necesario suscribirse a los periódicos y servicios de TV de los grandes grupos económicos. Hoy, es posible pedir un taxi usando Tappsi, una aplicación desarrollada por dos amigos en un centro de emprendimiento local. Pedir un préstamo es tan fácil como navegar a un banco virtual. Encontrar información es cuestión de abrir una aplicación en su teléfono celular. Esta situación enfurece a los poderes tradicionales. Han realizado inversiones multimillonarias para tratar de sostener a punta de saliva negocios que ofrecen experiencias mediocres. No logran entender como unos niños jugando con un computador e invirtiendo algunos ahorros pueden poner sus negocios en jaque.

¿Cómo puede explicar el Presidente de Colombia que él junto con el Ministro de las TIC, lleve años vanagloriándose de su apoyo incondicional al emprendimiento nacional elogiando a Tappsi, para que ahora la Ministra de Transporte lo declare ilegal?

La única alternativa viable para sobrevivir, toda vez que han perdido la posición estratégica dominante, es irrigar el camino burocrático. De esta manera los gobiernos entran en contradicciones filosóficas. El gobierno nacional creó grandes estructuras para apoyar el emprendimiento nacional y por un par de años puso a Tappsi, un emprendimiento apoyado por apps.co que es una iniciativa de gobierno, como el gran ejemplo de éxito de su política. Ahora otro ministro, en este caso la ministra de transporte, declaró ilegal el servicio de Tappsi con una carta. ¿Será que en el gobierno no ven la contradicción? Les cuento una infidencia. Si ven la contradicción. La orden de declarar la ilegalidad de los servicios vino directamente del Presidente Santos, quien ordenó al MinTIC guardar silencio en este respecto para desactivar un choque de trenes entre los grandes funcionarios de su gobierno.

Algo que es claro es que la economía colaborativa está aquí para quedarse. Es tan malo el servicio que recibimos de los incumbentes que cualquier alternativa que nos ofrezcan es bienvenida. Por mas esfuerzo que hagan los reguladores para enredar los negocios innovadores, han demostrado que no tienen la capacidad de mantenerse al día con los avances tecnológicos. Y se arriesgan a sufrir las consecuencias de alienar a los segmentos de población que los eligen a los puestos públicos. ¿Recuerdan lo que pasó con el intento fallido de imponer una legislación absurda de derechos de propiedad intelectual, conocido como la Ley Lleras?

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About Andrés Waldraff

Geek de corazón, pero administrador de profesión, estoy sentado en la confluencia entre los negocios y la tecnología. Soy emprendedor e inversionista. Hoy dedico mi tiempo a mi mayor pasión, impulsar la innovación empresarial a través del emprendimiento. Me puede encontrar en Twitter como @awaldraff

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EDITORIAL

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