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Lo Estás Usando Mal (Hablemos del Smartphone)

Samir Estefan

Ay, el dispositivo móvil. Fue creado para solucionarnos y facilitarnos la vida y se ha convertido en un gran verdugo que nos tiene esclavizados, atrapados, poseídos, adictos hasta más no poder.  Cada vez somos más. Y cada vez lo usamos peor.

Más personas poseen un dispositivo móvil que las que poseen un cepillo de dientes (si; es cierto)

Este es nuevo capítulo de nuestra serie #LoEstasUsandoMal. Hoy, miramos las 10 peores actitudes al utilizar nuestro smartphone. 

1. Arranquemos con lo básico. Las más recientes cifras de los expertos en seguridad informática demuestran que aún hay 38% de nosotros que no tiene ningún tipo de mecanismo, código o pin de seguridad en su smartphone. Esto quiere decir que en 38 de cada 100 dispositivos cualquier persona puede acceder sin ninguna restricción y puede leer, copiar y reenviarse cualquier dato que en ellos e incluso instalar software maligno.

El número ha bajado sustancialmente desde la llegada de los lectores biométricos (hace un par de años estaba en 52%) pero aún hay usuarios que no han caído en cuenta de los riesgos a los que se exponen – a sí mismos y a todos sus contactos – con este tipo de actitudes. 

2. El smartphone – y las redes (por lo menos de voz) sobre las que corre – no son iguales que las redes de cobre sobre las corrían los teléfonos tradicionales. Y sin embargo, es común encontrar a ese usuario que por alguna extraña razón sube el nivel de decibeles de su voz cuando habla por teléfono. Seguro lo ha visto, o mejor lo ha oído. Es ese personaje que grita como si el volumen de su voz compensara la distancia a la que se encuentra la persona con la está hablando y entre más lejos esté su contraparte más grita.

3. Y no dejemos de lado a aquel que le encanta el altavoz y que lo usa en público sin ningún pudor. 

4. Y para cerrar el tema del ruido que hace la gente con su celular me sorprende la cantidad de personas que no son capaces (por ineptitud, por desconocimiento o por desfachatez) de poner su celular en silencio, modo vibración y/o en modo No Molestar cuando entran a una reunión, a una presentación, a misa, a una película, a una función de teatro, a una charla, etc., etc. Es como si no supieran – o no cayeran en cuenta – que esta es la norma #1 de lo que se conoce como ciudadanía digital. Es súper fácil, incluso en los teléfonos más antiguos y demuestra un poco de respeto para quienes lo acompañan en ese evento. 

5. Tanto Android, como iOS, como Windows tienen una función para responder rápidamente a las llamadas entrantes sin tener que contestar. No es necesario contestar la llamada para decir “estoy en reunión, te llamo después”, interrumpiendo a la gente a su alrededor y quedando como un analfabeta smartphoneístico. Sólo hay que presionar un botón y escoger entre las opciones preestablecidas, las cuales enviarán un mensaje.

6. Nada demuestra tanto que #LoEstasUsandoMal como usar el smartphone en momentos no apropiados. Un estudio realizado por Harris Interactive a mediados del año pasado arrojó una cifra que sorprende: el 20% de los norteamericanos (Felipe diría Gringos) utiliza su smarthone mientras tienen relaciones sexuales. De locos no? Pero no es sólo eso. Es la falta de respeto de quienes no se dan cuenta que con sus actividades molestan a quienes los rodean. 

Para la muestra un ejemplo real: El domingo fui a ver una función del musical de la Novicia Rebelde, la película favorita de mi esposa. A mi lado, me tocó un personaje que a pesar de haber pagado una boleta de un precio importante y de haber asistido con su familia a la función estaba viendo el partido de fútbol de su equipo favorito en su celular. No le importó que el brillo de su pantalla molestara a quienes estábamos cerca, ni que el sonido de sus audífonos perturbara a quienes lo rodeábamos. Qué triste. Qué molesto. Por favor no sean así (Ah! y si lo conocen por favor díganle que alegro mucho que su equipo haya perdido). 

7. Enviar y Leer Mensajes de Texto mientras se conduce es hoy por hoy la primera causa de muertes en accidentes de tránsito en varios países de la región, incluso por encima del conducir bajo los efectos del alcohol. Y es que los conductores y peatones seguimos sin entender los riesgos de quitar nuestros ojos de la vía y concentrarnos en otra actividad mientras estamos andando. 

8. Las Notificaciones Permanentes. Usted no es el Presidente Obama. Usted no es Tim Cook ni Larry Page ni Elon Musk. Claro, hay cosas en su vida que son importantes pero no todo lo es, ni todo lo que le llega merece una notificación (generalmente con un timbre porque no mantiene su teléfono en silencio) que lo interrumpe y lo desenfoca de su actividad. Sea selectivo con las notificaciones y su periodicidad. Recuerde que su cerebro, una vez interrumpido, necesita al menos 7 minutos para poderse re-concentrar en la tarea en la que estaba trabajando.

9. La época del “AA Emerg“, “Amorcito”, “Espocito(a)” en sus contactos ya pasó. Mantener esa tipificación es casi tan ilógico como seguir teniendo 3 contactos para una misma persona: uno para el celular, uno para el teléfono de la oficina y otro para el de la casa. Los administradores de contacto de su smartphone están hechos para que usted pueda escribir los nombres completos de sus contactos y pueda incluir, además de toda su información de contacto, las relaciones de estos con usted de tal manera que cuando usted le diga a Siri (o a Cortana o a Google Now) “llama a mi esposa” el smartphone le marque al contacto correcto.

10. No nos cansaremos de repetirlo. El smartphone – en especial aquellos con sistema operativo Android – es el foco del 99% de los productos informáticos maliciosos que se crean en la actualidad. Su smartphone, sea cual sea, no es inmune a los ataques informáticos. Descargar aplicaciones desde sitios no oficiales, “rootearlos”, “jailbreakearlos” y darle click (y permisos) a todo lo que le sale cuando navega y descarga aplicaciones es un peligro para su equipo, para su información y para usted. Sólo recuerde que los ciber-secuestros crecieron 4500% el año pasado