fbpx
Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

No Comments

StartUpMiami: Algunas ideas TECH para aprender.

Catalina Valenzuela

Varias charlas que escuché en StartUpMiami llaman la atención sobre la necesidad de una educación más relevante para las personas y la economía del conocimiento. El tema no es nuevo. Pero, las soluciones que algunas personas, organizaciones y gobiernos le están dando, puede cambiar el balance hacia un modelo educativo innovador y que responda a las necesidades de las personas a emplearse. 

En StartUpMiami, John Ciancutti, el Chief Product Officer de Coursera dijo que el 73% de los usuarios de Coursera están por fuera de los Estados Unidos, mostrando dos cosas interesantes. Por un lado, que los MOOCs no están reemplazando a las universidades de ladrillo. Por otro lado, los MOOCs están llegando a las personas que de ninguna otra manera tendrían acceso a la educación de altísima calidad (las universidades del consorcio de Coursera son reconocidas por esa altísima calidad).  Sin embargo, los que acceden a esos cursos son personas que hablan inglés. De la oferta de Coursera, solo 60 cursos están en español (menos del 10% del total) y de los otros idiomas mejor ni hablemos.  La plataforma cuenta con algo más de 900 cursos.

Mi primera conclusión: Aprender inglés sigue siendo una prioridad y las políticas de educación se deben concentrar de manera consistente en mejorar la adquisición de una segunda lengua. 

Coursera y otras plataformas tienen también grandes retos: monetización, acreditación y motivación.  Las plataformas hacen dinero cuando “dan un certificado” , cuando el estudiante ha pasado el curso y sus exámenes.  Para tener la certificación hay que pagar un dinero (que nunca es el equivalente a la matrícula de las universidades que hacen parte de Coursera o similares). Al pagar uno, como estudiante, quiere que haya una acreditación es decir que el certificado por el que pago sea “transable” sea equivalente a “algo” que el mercado laboral reconozca como valioso. Ahí también se ha visto un cambio rápido en la actitud de los empleadores: las personas que toman esos cursos SI han adquirido las habilidades necesarias y son competentes en su área. Coursera se ha unido con empresas del calibre de Google e Instagram para formar a sus programadores actuales y futuros. Con ese respaldo se espera que otros empleadores consideren los “diplomas de Coursera” como valiosos. 

El ultimo aspecto interesante de los MOOCs, como concluyó Ciancutti su charla es la posibilidad de estar a la vanguardia, de aprender nuevas habilidades, de actualizar el conocimiento. Y si porque ya no solo es lo que uno aprende en la universidad sino lo que uno aprende todos los días.  Y eso es lo valioso de los MOOCs: poder aprender de lo que uno quiera o necesita cuando uno quiera o lo necesite y donde uno quiera.

Pero todavia en este punto, uno siente que el problema de la empleabilidad y de las necesidades de las economías del conocimiento no está resueltas. Y así, aparecen soluciones como www.launchcode.org. Esta organización recomendada por el Presidente Obama, tiene como objetivo llenar la brecha entre las organizaciones que necesitan programadores y, los desempleados o sub empleados que tienen el potencial de convertirse en programadores.

¿Quiénes son esas personas? De acuerdo, a Jim McKelvey el fundador de la iniciativa y de Square (otro día hablamos de Square y sus innovaciones en el mundo de los pagos móviles), aprender a programar, a echar código, es fácil si uno tiene lógica. Y la mayoría de las personas la tienen independientemente de sus habilidades y gustos. 

Launchcode prepara a las personas, las “acredita” y les ayuda a conseguir trabajo. Además ha hecho alianzas con proveedores de cursos como Wyncode, proveedor de cursos de programación, y EdX, la plataforma de MOOCs de Harvard y otras universidades. ¿Son estos cursos “independientes” la clave para llenar las posiciones de programadores y similares requeridas por las economías del conocimiento? Por ahora parece que si, hoy el gobierno americano estima que hay más de 500,00o vacantes en el sector de tecnologías de la información y no hay manera de llenarlas. O si!

Segunda conclusión: Hay maneras de formar las personas utilizando los recursos (tiempo, dinero y personas) de manera que el resultado sea tangible para el empleador y para que el que está buscando trabajo.

Entonces uno pensaría que quizás lo que hay que hacer es impulsar programas como Code.org o Launchcode.org. En realidad y como lo dice McKelvey lo más importante es poder escoger. El mismo asegura que las personas toman las decisiones correctas pero con información incompleta. Estas iniciativas están tratando de resolver ese problema de información incompleta: hoy la economía lo que necesita son programadores. Mañana, no sabemos. Y no todos queremos ser programadores y la economía del conocimiento requiere de las humanidades y las artes tanto como de las ciencias.

Tercera conclusión: En el siglo XXI no se debe parar de aprender. Esta es otra habilidad que se debe adquirir durante todo el ciclo educativo. Aprender a aprender, a analizar, a avanzar en lo que ya se sabe para emplearse, y por supuesto para pasar chévere  (¿O,  cómo puede uno explicar que el curso más popular en Coursera sea uno de apreciación de la poesía? )

¿Serán estos cursos rápidos con resultados tangibles la respuesta a las necesidades de formar capital humano? De fortalecer el capital humano en América Latina y en otros lugares, cuando el desempleo juvenil parece aumentar en vez de disminuir? ¿cuándo los estudiantes se ven a gatas para pagar sus deudas estudiantiles?