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Para qué sirve un smartwatch?

Samir Estefan
Para qué Sirve un Smartwatch?” me preguntaba hace poco un amigo cuando me vio usando mi Moto 360.

Según él, es un dispositivo innecesario que sólo replica unas pocas funcionalidades que ya tiene y cumple el smartphone que llevamos con nosotros en todo momento. Así pues, argumentaba él, el smartwatch no es más que otro gadget para comprar, un dispositivo más que tener que cargar todas las noches (si acaso llega a la noche) y un dispositivo más que cuidar del polvo, del agua y de los ladrones. 

Mi amigo tiene razón. Los smartwatches no hacen nada nuevo ni diferente de lo que puede llegar a hacer un smartphone y salvo un par de modelos (uno de Samsung y uno de LG que tienen conectividad propia) no son mas que apéndices y “periféricos” de nuestros teléfonos inteligentes. 
Sin embargo el punto no es ese. El punto no es QUÉ hace sino CÓMO lo hace. Igual que la diferencia entre un reloj de bolsillo tradicional (esos que posiblemente vio a su abuelo usar y que hoy son súper escasos) y uno de “pulsera”. Ambos hacen lo mismo y sin embargo ofrecen experiencias diferentes al punto en el que la comodidad y facilidad ofrecida por el reloj de pulsera terminó volviéndose el estándar y acabando con el reloj de bolsillo. 
Un smartwatch es (muchísimo) más personal, mas privado, más “propio” que un smartphone. Permite al usuario recibir y chequear rápida y discretamente las notificaciones que recibe de una manera menos intrusiva y más ágil. 
Permite despertarse sin que la alarma levante a su pareja. Permite ser notificado sin la necesidad de un sonido irritante para todos alrededor (irritante incluso para uno mismo) de algo que requiere nuestra atención (una llamada, un correo, un mensaje, la necesidad de girar -si está por ejemplo llendo a algún sitio-, etc, etc).
Un smartwatch es un complemento perfecto para aquel que está consciente de la necesidad de moverse, de hacer ejercicio y que quiere utilizar los famosos feedback loops, para obtener mejores resultados, incluso con mediciones de temas como su pulso en todo momento. 

El smartwatch, al igual que el reloj de pulsera, sirve más por un tema de conveniencia que por un tema de funcionalidad per se. 

Es extraño explicar el selling point de un smartwatch. Tal vez por eso el 2014 vio ventas tan escasas de este tipo de dispositivos. Y sin embargo una vez usted utiliza uno por unos días, luego es difícil despegarse de él y volver a tener que mandar la mano al bolsillo y sacar su smartphone para todo. Justo al igual que le pasó a nuestros antepasados con el reloj de pulsera. 

No tengo duda que el 2015 será un año importante para la categoría. Y no por la cantidad de smartwatches que estamos viendo lanzan al mercado los principales fabricantes de dispositivos móviles, sino por lo que estos pueden llegar a ser. Más allá de lo que Apple, LG, Samsung, Huawei o Motorola produzcan lo que de verdad le dará poder y usabilidad a los smartwatches será lo que los millones de desarrolladores de hardware y software hagan con ellos. 

Hoy por hoy su smartphone no es sólo un teléfono y un navegador web. Es su agenda, su reproductor de música, su televisión, se regla, sus mapas, su brújula, su radio, su telescopio, su microscopio, su dispositivo de medición de glucosa, su tabla periódica, su entrenador personal, su billetera, su computador, etc. etc. 

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Su smartwatch – conectado a su smartphone o en modo standalone – será mucho más que lo que es hoy y de lo concebimos puede ser. No sólo podrá reemplazar la necesidad de sacar el smartphone para todo y ni solo se convertirá en una herramienta completa de mensajería, sino que puede llegar a ser el compañero perfecto  para hacer ejercicio, su boarding pass y hasta de su llave de acceso a diversos sitios. Piense en lo fácil que es reemplazar el FOB que hoy utilizan varios de los vehículos que hay en el mercado (esos pequeños controles que con sólo acercarlos a la puerta del carro se abren los seguros y permiten que este se encienda) por un App que esté en su smartphone y que pueda no sólo funcionar por su cercanía sino por la validación de que usted es efectivamente usted. Piense en las tarjetas de proximidad que usamos en parqueaderos y oficinas y lo fácil que es reemplazarlas con un smartwatch, piense incluso en cómo será vivir en un mundo en el que el cerrojo de la puerta de su casa se pueda abrir con sólo acercar su smartwatch a él. 

Uno de los grandes problemas que tenemos es que pensamos linealmente y ante la aparición de un nuevo dispositivo o servicio nos es difícil extrapolar su poder y aplicabilidad. Pero la tecnología no crece paso a paso sino salto a salto, de forma exponencial. 

Así que prepárese. La revolución de smartwatch está por llegar.