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Lo único que me da envidia de los equipos Android

Samir Estefan

Como ya sabrán soy un muy feliz usuario de iPhone. He probado, gracias a TECHcetera, cientos de dispositivos de todos los sistemas operativos posibles (no sólo Android, Blackberry, iOS o Windows) y aunque hay algunos que me encantan (el Moto X, el Huawei P8, el Alcatel OneTouch Idol 3 y el Galaxy Note 5) la verdad es que las ventajas que encuentro en el ecosistema de Apple son tales que no veo razones para migrar a Android. Yo sé, este es mi caso de uso personal y no el de la mayoría de los usuarios. Nunca he sentido envidia de lo que puede hacer, o de cómo lo puede hacer, un usuario de Android. 

Si yo sé. Al mirar componentes específicos y al hablar de bits, bytes, Mhz, mAh, MP y demás muchos de los teléfonos Android tienen mejores especificaciones. Pero claramente esa es una discusión que dejamos de tener hace años porque sencillamente es irrelevante y porque lo que importa es la experiencia del usuario, algo que es tan subjetivo que jamás podremos ponernos de acuerdo en quién es el “mejor”.

Esta semana, sin embargo, hubo un anuncio que – por primera vez – me hizo sentir envidia. No es un anuncio hecho por Google ni por ninguno de los fabricantes de dispositivos Android aunque el rumor de Samsung (y al parecer a ustedes también porque el artículo rompió récords de audiencia). Fue un anuncio hecho por Qualcomm, el fabricante de los chips que usan la gran mayoría de los equipos que corren Android (el iPhone corre un procesador propio de Apple). Es el anuncio de Quick Charge 3.0

Todos sabemos que el almacenamiento de energía es uno de los segmentos en los que menos desarrollo ha habido en los últimos años. Mientras que en pantallas, por ejemplo, hemos pasado de resoluciones de 320 x 480 a 4K  (pasando por 720, 1080 y QHD) en menos de 10 años, en términos de la duración de una batería las mejoras han sido no sólo mínimas sino que ni siquiera compensan los múltiples nuevos usos que le damos a nuestros smartphones. 

Pero y si no podemos mejorar el almacenamiento, por qué no mejorar los tiempos que toma cargar una batería?

La idea de Quick Charge 3 es sencilla (pero compleja de ejecutar): al permitir que el dispositivo determine el poder exacto requerido para una carga (en vez de un límite de voltaje preestablecido) una batería puede cargarse 4 veces más rápido que con un sistema tradicional.

Con sólo 35 minutos de conexión a la corriente eléctrica un dispositivo con Quick Charge 3 puede cargarse hasta 80%

Es más, de acuerdo a Qualcomm con sólo 35 minutos de conexión a la corriente eléctrica un dispositivo con Quick Charge 3.0 puede cargarse hasta el 80% (el iPhone en ese mismo tiempo no pasará de 35% en el mejor de los casos). No sólo eso, los procesadores dotados con esta tecnología (Snapdragon 430, 617, 618, 620 y 820) disminuyen la pérdida de energía en cerca del 38% y, lo mejor, no está amarrado a un conector específico así que servirá con USB 3, USB C y hasta cargadores inalámbrico. 

Así las cosas si, por ejemplo, a usted se le olvida cargar su smartphone por la noche, puede llevarlo a 80% mientras se baña y se arregla. O si entra a una reunión importante (en la que no debería estar usando su celular sino poniendo atención para que realmente sea un reunión productiva), durante la misma podría dejar su celular Android completamente cargado. Eso, por ahora, es sólo un sueño para los usuarios de iPhone. 

Y eso es ma envidia. De la buena, pero envidia. 

Los primeros smartphones en soportar Quick Charge 3.o saldrán al mercado antes de final de año. 

Nota: Yo sé que existen Quick Charge 1.0 y 2.0 desde hace un par de años pero la mejora de esta versión es sustancial