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El curioso caso en donde una tecnología tradicional le ganó a la digital

AWaldraff

Las quiebras de Barnes & Noble y Borders, 2 de las cadenas de venta de libros mas grandes del mundo hacían pensar que la industria editorial impresa estaba en graves problemas. Como la música y las películas, se suponía que los libros iban a migrar rápidamente al formato digital. Hoy el escenario es muy diferente al esperado. Mientras las ventas de libros impresos (y el número de librerias) crece, las ventas de libros digitales siguen deprimidas y decreciendo. ¡No debía ser así! ¿Qué está sucediendo?

Los e-books cuestan lo mismo que los libros impresos

Hace un par de años Apple y Amazon fueron investigados y condenados por ponerse de acuerdo para establecer artificialmente los precios de los ebooks. El caso legal resultó en una renegociación de precios entre Amazon y Apple y las editoriales. Las editoriales ganaron y los ebooks han mantenido un nivel de precios similar (en algunos casos superior) a los libros impresos.

Sin la ventaja en precios, los consumidores no han encontrado una razón de peso para cambiar de formato.

La experiencia de usuario no es superior

Tal vez la única ventaja de un ebook sobre un libro impreso es su portabilidad. En terminos de experiencia de usuario no sería imposible argumentar que los libros impresos son superiores.

Miremos algunos argumentos: Son prácticamente indestructibles. son un elemento importante en la decoración de un hogar. Mantienen un aura de sentimentalismo, nos da tristeza cuando se nos daña o perdemos uno. Generan un efecto social cuando los prestamos o compartimos. Son mas fáciles de consultar.

¿Cuál es la razón de peso que nos haga cambiar hacia un nuevo formato que no se siente mas conveniente?

El modelo de venta no rompe ningún paradigma

Apple rompió el modelo de distribución y venta de la música ofreciéndola por canción y no por larga duración. Netflix hizo lo mismo con las series de TV y las películas ofreciendo la conveniencia del time shifting y el place shifting. AirBnB y Uber cambiaron la experiencia de los hoteles y taxis.

Ningún retailer de libros, ni siquiera Amazon, ha logrado cambiar de raíz la dinámica de comprar un libro. Por el contrario, un ebook es lo mismo que un libro impreso, pero ademas para disfrutarlo tenemos que comprar un dispositivo costoso.

Los clubes de libros en línea han resultado un fracaso

La idea de un servicio de alquiler de libros con una selección ilimitada no ha logrado consolidarse. Oyster, el mas existoso de todos, fue adquirido por Google recientemente y cerrará sus operaciones muy pronto. Kindle Unlimited, que cubrimos hace poco mas de un año, no logró sobreponerse a la codicia de las editoriales y sigue sin poder incluir los libros de las principales editoriales.

No creo que el formato electrónico vaya a desaparecer. Pero tenemos ya un caso en donde el mundo tradicional está derrotando los embates de la disrupción tecnológica. Todo indica que nos vamos a convertir en lectores híbridos. Algunos libros los consumiremos por via electrónica, pero el material impreso siempre hará parte de nuestra librería. La gran pregunta que queda es si los medios impresos, revistas y periódicos podran agarrarse de esta liana para salvar una industria que está en plena decadencia.