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La nube queda en los Estados Unidos, y la leen los espías

AWaldraff

La semana pasada la revista Der Spiegel anunció que tenía información que comprueba que la agencia de seguridad de los Estados Unidos, NSA por sus siglas en ingles, ha espiado durante años a la canciller Angela Merkel. Aunque en nuestros países esta noticia no ha tenido mucho revuelo, en Europa, y mas específicamente en Alemania hay indignación. De la misma manera, desde hace ya algunas semanas se ha venido hablando también acerca de los requerimientos que hace la NSA a los proveedores de servicios de tecnología, como Google, Apple, Yahoo!! etc, para revisar la información privada de los usuarios, alojada en los servidores de estas empresas.

El problema para los usuarios de internet a quienes les preocupa la privacidad de sus datos, es que los proveedores de servicios por internet, en su gran mayoría son estadounidenses. Por ende, nuestros datos, con una probabilidad muy alta, están alojados en algún data center localizado en ese país. La ley americana, modificada bajo la paranoia que produjeron los ataques terroristas de 11 de septiembre, autoriza a las agencias gubernamentales a revisar esta información cuando se sospecha que puede poner en peligro la seguridad de ese país. Es decir que los usuarios tenemos que partir de la base en que nuestros datos nunca son privados. Punto.

Las implicaciones de que la privacidad no esté garantizada son importantes. Todo lo que ud. haga, tanto en internet como por fuera de ella esta siendo capturado por las agencias de seguridad. Uno podría pensar que la NSA no está muy interesada en ver en su pagina de facebook las fotografías del asado que hizo ud. con sus amigos el pasado fin de semana. Se equivoca, la NSA quiere ver toda esta información pues el análisis de estas fotografías le provee a la agencia de mas puntos de datos para reconstruir los contactos y redes que usan las organizaciones criminales y terroristas para lograr sus objetivos. Dicen que todos los humanos estamos a máximo 6 grados de distancia los unos de los otros. Esa es la información que busca la NSA, y que analiza usando técnicas de big data.

A este punto la paranoia nos invade. En Europa, los activistas mas radicales exigen que sus países se desconecten de la red. Algunas personas han decidido aislarse completamente de internet. Como usuarios no es necesario llegar hasta estos extremos, es importante encontrar el equilibrio entre la conveniencia que queremos recibir de los servicios, y la información que estamos dispuestos a compartir. Entre menos información compartimos, menos conveniencia en el uso de nuestros dispositivos recibimos. El secreto está en únicamente compartir de manera abierta nuestra información pública, como nuestro nombre, mientras nuestra información privada, como nuestra dirección y teléfono, solo la entregamos en caso de necesidad y con quienes nos dicen claramente para que va a usar esa información, donde la va a guardar, y como la mantiene segura. La información sensible, aquella que puede ser usada con fines discriminatorios, nunca debería ser compartida por usted en internet.

Políticamente la discusión es diferente. Los Estados Unidos han ejercido un dominio aplastante sobre la red. En el costo plazo es divicil que esto cambie. En el mediano y largo plazo los países podrían aprobar legislaciones que regulen la exportación de datos, es decir que por ejemplo, Google, para ofrecer sus servicios en el país, tendrá que establecer uno de sus centros de datos aquí, de manera que el gobierno pueda controlar la información. Esto puede causar que algunos países, los que no tienen un mercado suficiente para soportar establecer un data center, queden aislados de ciertos servicios, aumentando aún mas la brecha digital entre los países ricos y los países pobres.