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La burbuja del emprendimiento… ¡No hay desarrolladores!

AWaldraff

Estamos viviendo lo que se conoce como una “burbuja” en la industria del emprendimiento nacional. Se que se trata de una burbuja, porque algunas de las manifestaciones inequívocas de este tipo de situaciones se está presentando. En este momento no hay ningún recurso mas difícil de encontrar que un desarrollador. Quienes los encuentran están viviendo situaciones inusuales, en donde los recién ingresados, se retiran rápidamente de una empresa para ir a otra donde reciben mejores salarios y beneficios. Por otro lado, aunque hay por allí un par de casos de relativo éxito, la realidad es que no hemos visto ningún proyecto que consideremos de clase mundial. Esto quiere decir dos cosas; la primera es que la política de emprendimiento del estado está funcionando; la segunda es que aunque la política se lanzó con las mejores intenciones, puede estar haciendo daño.

Tal vez tuvo un poco que ver en todo esto. En el año 2011, el Ministro de las TIC, Diego Molano, me pidió que liderara la iniciativa apps.co cuyo objetivo original era crear mecanismos para financiar el desarrollo de aplicaciones que sirvieran como caso de uso para la adopción y uso de tecnología en el país bajo la modalidad de alianza público/privada (de ahí el nombre apps.co). Durante varios meses trabajé para encontrar jurisprudencia positiva que permitiera al estado (en específico al MinTIC) invertir recursos a riesgo y de esa manera sembrar la semilla que permitiera iniciar y consolidar la industria del venture capital en el país. Estabamos replicando, a la colombiana, la iniciativa Yozma que fue muy exitosa en Israel. No tengo muy claro como, ni porqué, pero un día cualquiera me anunciaron en el Ministerio que la inversión a riesgo definitivamente no era posible, aunque expertos constitucionalistas habían dado conceptos positivos al respecto. Así mismo encontramos que de todas maneras era necesario crear un flujo de posibles inversiones con anticipación a la llegada de los inversionistas. Tuvimos que rediseñar la iniciativa para convertirla en lo que hoy es apps.co.

Aún hoy, mas de un año y medio después de mi retiro del MinTIC, algunas personas me acusan de haber ayudado a crear la burbuja de internet en el país. Pueden tener razón. Inicialmente no estaba convencido de que se tratara de una burbuja, pero ahora creo que si es así. Hace algunos meses escribí un artículo que resultó ser algo polémico, en donde argumenté porqué creía yo que algo estaba funcionando mal en el ecosistema emprendedor del país. Aún me sostengo en mi tésis. Los únicos que han hecho dinero en este escenario son algunos cuyo emprendimiento se trata de acerca de acompañar la aplicación a los recursos del estado. Ellos lo llaman aceleración aunque no necesariamente es lo mismo y por este trabajo cobran hasta 30% del capital entregado por las entidades de gobierno. Hay dinero, pero la verdad, las ideas emprendedoras siguen estando en pañales.

A pesar de lo anterior, emprender sigue estando de moda. Creo que se trata de un movimiento cultural, que como ha recibido muy buen apoyo por parte del MinTIC, del MinComercio, de Innpulsa y hasta de Colciencias, se ha convertido en una alternativa profesional para muchos. La demanda de desarrolladores nunca ha sido tan alta, a tal punto de que hoy, al menos en Bogotá, conseguir un desarrollador se convirtió en una pesadilla. Conozco casos de equipos completos que se van de un día para otro de una empresa, dejando excelentes proyectos corporativos tirados, con la idea de montar un emprendimiento de perspectivas algo inciertas. Hoy la pregunta mas popular en los foros de emprendimiento del país gira alrededor de maneras de encontrar desarrolladores. Empresarios están asistiendo a los foros de emprendimiento con la única intención de encontrar talento.

Yo ya había vivido una situación similar, por eso creo poder identificarla. Entre el año 2002 y el año 2006, tuve la oportunidad de dirigir las finanzas de los grupos de desarrollo y tecnología de Siebel Systems, Inc a nivel mundial. Y en aquel momento, a pesar de una crisis generalizada luego de que reventara la burbuja de las dot-com, también era imposible encontrar suficientes desarrolladores. Hablamos de Silicon Valley, no de la sabana de Bogotá. Con mi jefe, la cabeza de desarrollo de esta multinacional, analizamos varias alternativas para mover parte del desarrollo fuera de California. Miramos Colombia, pero en su momento no había escala suficiente en el país, necesitábamos unos 2000 desarrolladores en cuestión de semanas. Así que terminamos moviendo parte del desarrollo a fábricas de software en Bangalore, India. Recuerdo que en Bangalore, un desarrollador podía aceptar una oferta nuestra el viernes y no llegar a trabajar el lunes, pues había recibido una mejor oferta durante el fin de semana. El costo laboral de un desarrollador en Bangalore, pasó de 30 mil dólares al año a casi 50 mil en cuestión de semanas. Algo similar vivimos en Colombia actualmente.

Es evidente que vamos a necesitar mas desarrolladores en el corto plazo. Las empresas van a tener que cambiar sus prácticas de reclutamiento para ofrecer mas y mejores beneficios a los desarrolladores (tal y como sucede en Silicon Valley, donde son los niños mimados). Es un gran momento para estudiar ingeniería de sistemas o por lo menos aprender a “echar código”. Hay claramente una burbuja y esta va a durar mientras el gobierno siga irrigando como está haciendo el ecosistema. Y créanme que es muy inconveniente que el gobierno deje de hacerlo. La caída puede ser espectacular si no se sostiene el tren de emprendimiento y puede dañar para siempre el impulso que se ha logrado hasta ahora. pero seguimos con el mismo problema original, las empresas van a seguir demandando los servicios de desarrolladores y diseñadores, ¿donde los van a conseguir? Creo que hay que empezar a pensar en abrir las fronteras para que venga gente de afuera, mientras la máquina educativa produce desarrolladores que sostengan la burbuja.