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Esto es lo que pasa cuando en Samsung se dejan de pendejadas

Samir Estefan

Entre más grande el barco, más difícil es hacerlo virar. Eso no es un secreto para nadie. En el mundo de la tecnología, y en especial de los dispositivos de consumo electrónico, hay pocos barcos del tamaño de Samsung. Un dato para que se de una idea del tamaño de la compañía: Samsung tiene más empleados que Google, y que Apple, y que Microsoft, y Sony, JUNTOS.

Hace unos meses cuando la compañía anunció su pareja de Galaxy S6, el “normal” y el Edge, hice una aseveración: “El Galaxy S6 Edge es el teléfono que los diseñadores de Samsung querían traer al mercado. El Galaxy S6 fue el que los gerentes de ventas y producto, preocupados por sus comisiones y bonos, los obligaron a producir“. Hoy, más que antes, creo que esa aseveración es correcta. 

De acuerdo a las proyecciones de resultados actualizadas por la compañía hace un par de semanas, los números no verán mejoría este trimestre (tampoco). Y aunque la caída en utilidades se ha frenado un poco, las ventas siguen cayendo al mismo paso de antes de que la dupla S6/S6 Edge llegara al mercado. 

Ahora bien, mientras que los directivos de Samsung están pendientes del S6/S6 Edge y de lo que pueda pasar en las votaciones de la fusión entre las compañías holding del Grupo (algo que puede dar vía libre al proceso de sucesión de su líder supremo), al parecer los diseñadores siguen trabajando, proponiendo y convenciendo a sus superiores de que los dejen presentar equipos buenos, bonitos y baratos. En realidad equipos Excelentes, Espectaculares y Súper Competitivos.

Equipos como el Samsung A8, el cual fue lanzado ayer en China.

 

El A8 es el smartphone más delgado que ha fabricado Samsung en toda su historia: 5.9mm de grosor (su antecesor, el A7, tenía 6.3 mm y el S6 tiene 7.1 mm). Tiene una pantalla OLED de 5.7″ (El A7 tiene una de 5.5″, el S6 Edge de 5.1″). Y tiene una batería de 3,050 mAh, 17% más grande que la del A7 y la del S6, los cuales tienen baterías de 2,600 mAh.

El A8 tiene un procesador Snapdragon 615 Octa-Core, una cámara principal de 16 Megapixeles  f/2.2, una cámara frontal de 5 megapixeles wide-angle f/1.9 front camera y 2GB de RAM.

Su precio en China es equivalente USD 515 (el S6 Edge cuesta más de USD 700). 

El A8 es el último de los equipos de la familia A, una línea hecha completamente de metal y vidrio que es súper bonita, súper buena, y súper competitiva. Un línea con la que Samsung puede competir contra los Huaweis, los Xiaomis y los whatevers que se le vengan encima. Una línea con la que puede, incluso competir contra los iPhone a punta de precio. 

Mi consejo sería que la compañía se dedicara a promocionar y vender la línea A. El A3, el A5, el A7 y el 8 con el mismo ímpetu y fuerza que lo hace con la línea S. Es más, yo dejaría sólo un S (el Edge) y me iría con toda con la línea A. 

Samsung no ha informado cuándo veremos el A8 en mercados diferentes al chino.