Durante años, la decisión era sencilla. Quien viajaba fuera de Colombia evitaba el roaming por considerarlo costoso y buscaba una tarjeta SIM local al llegar a su destino. Era casi una regla no escrita del viajero frecuente. Sin embargo, el mercado cambió radicalmente en los últimos años y hoy la discusión es mucho más interesante.
La verdadera competencia del roaming ya no son otros operadores móviles. El adversario más fuerte proviene de empresas digitales como Airalo, Holafly o Nomad, que han convertido la conectividad internacional en un producto global que puede comprarse desde una aplicación móvil en cuestión de minutos.
En este nuevo escenario aparece Pasaporte América de Claro, una propuesta diseñada para que los usuarios puedan seguir utilizando su misma línea móvil en destinos como Estados Unidos, Canadá y México sin cambiar de número ni realizar configuraciones complejas. El servicio permite utilizar los datos incluidos en el plan local —hasta 40 GB en planes ilimitados— y mantener acceso a minutos para llamadas locales, internacionales y entrantes mientras se viaja por 19 países del continente.
La pregunta es si esa comodidad sigue siendo suficiente frente a las nuevas alternativas digitales? Muy seguramente la respuesta dependerá del caso de uso de cada cual.
El gran atractivo de Claro es la continuidad
La principal fortaleza del roaming de Claro no está necesariamente en el precio. Está en la experiencia. Cuando un usuario aterriza en una ciudad como Miami, Los Ángeles, Toronto o Ciudad de México, el teléfono continúa funcionando prácticamente igual que en Colombia. No es necesario buscar una tienda, cambiar de SIM, instalar perfiles digitales, cambiar configuraciones o verificar compatibilidades técnicas.
Ese detalle puede parecer menor, pero se vuelve especialmente relevante en un momento donde gran parte de la vida digital depende del número telefónico. Aplicaciones bancarias, plataformas financieras, sistemas de autenticación y múltiples servicios digitales utilizan SMS o llamadas para validar identidad. Mantener el mismo número activo evita muchos imprevistos e inconvenientes que pueden surgir durante un viaje internacional.
Para viajeros corporativos o personas que necesitan estar permanentemente disponibles, esa continuidad representa un valor difícil de medir únicamente en términos económicos.

El crecimiento de las eSIM cambió las reglas del juego
Si esta comparación se hubiera realizado hace cinco años, probablemente la recomendación habría sido diferente. Hoy las eSIM han transformado por completo el mercado de conectividad internacional.
Empresas como Airalo o Holafly permiten adquirir planes de datos para múltiples países sin necesidad de recibir una tarjeta física ni visitar un punto de venta. La activación suele realizarse antes del viaje y el usuario llega al destino con conectividad inmediata.
La ventaja más evidente suele estar en el costo por gigabyte. Para quienes utilizan principalmente aplicaciones como Google Maps, Uber, WhatsApp, Instagram o TikTok, las eSIM suelen ofrecer una relación entre precio y volumen de datos muy competitiva.
Sin embargo, la mayoría de estas soluciones están diseñadas principalmente para datos móviles. Aunque algunas ofrecen servicios adicionales, generalmente no sustituyen completamente la línea principal del usuario.
Y ahí es donde empieza a aparecer la principal diferencia frente al roaming tradicional. La propuesta de Claro no busca competir únicamente en cantidad de datos. Su estrategia gira alrededor de mantener una experiencia tal y como la que el usuario tiene en Colombia.
Eso significa conservar:
- El mismo número telefónico,
- Las llamadas entrantes,
- Los servicios de autenticación,
- La continuidad de aplicaciones asociadas a la línea móvil,
- La posibilidad de comunicarse sin depender exclusivamente de servicios basados en internet.
Para muchos viajeros ocasionales esta diferencia puede parecer irrelevante. Sin embargo, para empresarios o personas que gestionan información sensible, mantener intacta la identidad digital asociada a su línea móvil puede resultar mucho más importante que ahorrar algunos dólares en conectividad.

El regreso del roaming como producto competitivo
Uno de los cambios más interesantes que está viviendo la industria es que el roaming dejó de ser percibido como un servicio de lujo (hace algunos años era casi un robo). Los operadores “por fin: entendieron que enfrentan una amenaza distinta a la de hace una década. Ya no compiten únicamente entre ellos; ahora deben enfrentarse a plataformas tecnológicas globales capaces de vender conectividad internacional sin poseer una sola antena de telecomunicaciones.
Por eso se ven con buenos ojos las propuestas que buscan simplificar la experiencia del usuario y convertir el roaming en una extensión natural del plan móvil local.
La estrategia apunta a eliminar fricciones y convencer a los usuarios de que la comodidad también tiene valor. La mejor opción depende del tipo de viajero y de la geografía a donde se va. Al final, no existe una respuesta universal.
Quienes buscan maximizar ahorro y utilizan principalmente aplicaciones de datos probablemente encontrarán en las eSIM una alternativa muy atractiva. Son flexibles, económicas y cada vez más fáciles de utilizar.
Por otro lado, en un mundo donde el smartphone se ha convertido en la llave de acceso a bancos, trabajo, transporte y comunicaciones, ya no se trata únicamente de cuánto cuesta estar conectado durante un viaje. La pregunta es cuánto vale evitar que algo deje de funcionar cuando más se necesita!





