Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

No Comments

Una propuesta interesante a nivel de telefonía móvil en Colombia!

Felipe Lizcano
Desde cuando la memoria me lo permite, puedo recordar que adquirir un plan de telefonía móvil ha sido todo un reto; prácticamente había que hacer unas colas larguísimas, llevando variados documentos que incluían hasta algunos de la abuelita, para poder conseguir un plan. Era tan difícil lidiar con los operadores, que durante mi época de estudiante tuve un plan pre-pobre  pre-pago que cubrió toda la etapa de la universidad y aún mis primeros años de trabajador asalariado.

Una vez logré tener un salario medianamente decente, que me proporcionaba un certificado de ingresos suficiente para pedir un plan post-pago, intenté adquirir uno, pero los contratos eran eternos y los vendedores se asombraban de ver que me los leía de principio a fin. Ellos estaban acostumbrados a que la gente firmara sin leer, que, en mi caso, se me hace lo más peligros que una persona puede hacer, sobretodo en Colombia, donde gran parte de la gente parece aplicar lo que dice el refrán: “el vivo, vive del bobo”. Siempre, en dicha lectura de los contratos, encontraba más de 3 cláusulas (incluída la de permanencia) con las cuales estaba en desacuerdo; pero, lastimosamente, en esa época, yo como usuario, tenía todas las de perder dado que el contrato podía considerarse “leonino” y la respuesta de los vendedores siempre era: tómelo así o de lo contrario olvídese de tener el celular en un plan post-pago.

Lo anterior más de una vez me hizo desistir de adquirir los planes, pero después de ver las ofertas de esa época de todos los operadores, no tuve más remedio que aceptar, dado que los minutos de los planes pre-pago eran casi “un robo a mano armada”! Pero ahí no terminaba “el viacrucis”; si por circunstancias de la vida me equivocaba al escoger el plan, debía esperarme prácticamente uno o dos años para poder enmendar mi error, dado que ya se había firmado el contrato y había que atenerse a aquello de que “lo hecho, hecho está”.

Recordado dicho pasado oscuro, con ganas de nunca más volver a vivirlo, debo aceptar que muchas cosas han cambiado para bien, aunque los operadores tradicionales siguen cargándole al usuario unos costos que, al compararlos con las tarifas anunciadas por Avantel el día de hoy, siguen pareciendo bastante altos. Al mirar hacia el pasado recuerdo que Avantel fue la primera empresa en el mercado colombiano en cobrar los servicios de voz por segundos en lugar de minutos, y la que introdujo la tecnología PPT (El Pulsar para Hablar, en inglés “Push to Talk”, que es un método para hablar, apretando un botón para transmitir y liberándolo para recibir). Lastimosamente, de un tiempo para acá no se ha vuelto a oír nada interesante de ellos. Pero, al parecer, como dice la canción “no estaba muerto, andaba de pachanga” y después de años de inversión en nuevas redes, plataformas de software y capital humano, da la impresión que Avantel tiene la formula para transformar la experiencia de servicio de los usuarios móviles.

La propuesta, además de ser comparativamente más barata que la de los otros operadores tradicionales, le permite al cliente compartir o administrar los datos (en 4G LTE), minutos y mensajes de texto con uno o varios equipos, líneas y usuarios del modo como se le antoje. De tal manera que:
  • Si el usuario se equivocó de plan, puede cambiarlo fácilmente desde la página o aplicación,
  • En caso de que uno de los usuarios vaya a viajar y no tenga la oportunidad de consumir los servicios adquirido durante un periodo prolongado de tiempo, puede transferirlo a otros usuarios del plan,
  • Cuando los usuarios han consumido sus servicios en un tiempo corto y necesitan recargarlos, pueden llegar a hacerlo al mismo costo estipulado en el plan. 


Lo anterior implica bastante flexibilidad y es innovador, dado que el usuario está libre y puede cambiar de operador en cualquier momento, cuando sienta que la calidad del servicio está decayendo. Desde mi perspectiva, la oferta suena increíble y puede que la baja cantidad de usuarios operando en la red móvil de Avantel haga que el servicio funcione de forma extra rápida y estable mientras el canal llega a la saturación. Finalmente, dado que no soy usuario de Avantel (pero estoy pensando en cambiarme), no puedo hablar más en detalle sobre la experiencia, aunque a simple vista, todo lo que ofrece el operador parece ir encaminado a mejorar la conectividad entre los clientes sin incurrir en costos excesivos que, al final, terminan saliendo del bolsillo de cada usuario.