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Trump vs Twitter (Rounds 2 y 3)

Trump vs Twitter (Rounds 2 y 3)
Samir Estefan

Ayer les contamos sobre la “Sección 230” y cómo esta disposición se encuentra en el centro de la pelea entre el presidente Donald Trump y Twitter, derivada del fact-checking de un par de twits asociados al voto por correo.

Round 2

El segundo round vino con la expedición formal de una Orden Ejecutiva de parte del mandatario estadounidense en la que busca “prevenir la censura en línea” y eliminar el “evidente” (según Trump) sesgo de las redes sociales hacia los conservadores.

Puede leer el texto completo aquí:

Lo que busca la Casa Blanca con la Orden Ejecutiva es que se valide cuando las redes sociales no actúen de “buena fe” al moderar contenido en sus plataformas y eliminar las protecciones de las que gozan bajo la famosa Sección 230.

Y, claramente, no es una orden que se haya escrito ayer. El texto y el enfoque es consistente con los mensajes enviados por los aliados más extremos de Trump -Alex Jones de Infowars y la gente Breitbart- en la reunión sostenida en Agosto del año pasado para hablar del tema de censura en internet y la apertura de un página web de parte de la Casa Blanca para que los ciudadanos denunciaran los actos de censura de parte de Twitter y Facebook y YouTube de los que hayan sido objeto.

En otras palabras, es una pataleta para que las redes los dejen postear cuanta mentira y exageración quieran, así como “dejan que lo hagan los Demócratas y los Chinos¨”.

La mayoría de los abogados constitucionalistas y los expertos consultados por los grandes conglomerados noticiosos de Estados Unidos, coinciden en que la Orden Ejecutiva no es más que propaganda electoral y que tendrá poco (o ningún) impacto real. Sin embargo, todos coinciden en que abrirá un debate político profundo sobre las disposiciones de la Sección 230 y sobre el poder que tienen compañías como Google, Facebook o Twitter.

Round 3

Y cuando todos pensábamos que el tema iba a parar ahí y que la discusión de los próximos días se centraría sobre el fact-checking realizado por Twitter a un post de una cuenta de un ciudadano como cualquier otro (no de la cuenta oficial del Presidente de los Estados Unidos), el Presidente Trump salió con esta perla:

Un twit denunciado las protestas por la muerte de George Floyd, en la que cierra con una frase que en español sería algo como escribir “si hay saqueos habrá plomo”. Un Twit que el equipo de Twitter indicó que viola las normas de la plataforma con respecto a la “glorificación de la violencia” y que escondió (más no retiró pues puede ser de interés público).

Es la primera vez que la plataforma bloquea un twit de Trump, algo que el equipo del Presidente pensó podría obviar si reposteaba el comentario desde la cuenta oficial de la Casa Blanca:

Sin embargo, Twitter bloqueó dicho twit también escalando la pelea que se viene gestando entre Trump y la plataforma.

Y así, en menos de una semana Twitter ha fact-checked y limitado posts del Presidente de los Estados Unidos, algo que ya ha hecho con otros mandatarios del mundo como el Presidente Bolsonaro (a quien le fue retirado un Twit a comienzos del año) o el ex-Presidente Alvaro Uribe a quien le fue bloqueado temporalmente el acceso a su cuenta de twitter en Noviembre de 2019.

Distracción y Elecciones

En medio de una de las crisis de salud y económicas más grandes de la historia de Estados Unidos, es claro que los Republicanos tratarán de llevar este tema al debate político asociado a las elecciones de Noviembre. Elecciones en las que se define no sólo la Presidencia de Estados Unidos sino varios puestos del Congreso Norteamericano.

¿Habrá sanciones? Es poco probable. ¿Cerrará Trump a Twitter? No. No sólo porque no tiene el poder para hacerlo sino porque hoy por hoy Twitter es una de las plataformas de mayor difusión para Trump y hacerlo sería “pegarse un tiro en el pie”. Lo que sí pasará es que veremos como el debate alrededor de las disposiciones de la Sección 230 se incrementa, como se animan las voces que buscan más regulación (y hasta el desmembramiento) de las Big Tech y el posible nacimiento de nuevas redes sociales lideradas por personas más afines a la extrema derecha.