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Otra razón de peso para no comprar un smart TV. Las propagandas abusivas.

Andrés Felipe Sánchez

Algunos australianos, dueños de un flamante smartTV marca Samsung, empezaron a notar que pasados 20–30 minutos de cualquier película que vieran, repentinamente aparece una propaganda de Pepsi. No importaba cual película estuvieran mirando, ni el servicio del smartTV que usaran para mirarla. A los 30 minutos indefectiblemente les aparece un aviso que interrumpe la película. Una corta investigación develó que la funcionalidad está allí, en el smartTV, impuesta por Samsung y Yahoo!

La buena noticia es que los avisos se pueden quitar desde la configuración del sistema. Y es muy probable que hubiesen aparecido por error. Pero la funcionalidad está allí, instalada en su televisor y Samsung y Yahoo! tienen la intención de explotarla. Samsung, atrapado con las manos en la masa, dice ahora que el servicio no será obligatorio y que los usuarios tendrán que aprobarlo antes de que funcione.

“We are aware of a situation that has caused some Smart TV users in Australia to experience program interruption in the form of an advertisement. This seems to be caused by an error, and we are currently conducting a full and thorough investigation into the cause. This situation has been reported only in Australia. We would like to apologize for any inconvenience this may have caused.” – Samsung

Hace ya algunos días, Samsung tuvo que actualizar los términos de uso de algunos de sus televisores inteligentes, para advertir a los usuarios que sus smartTV, que deben evitar decir cosas comprometedoras frente a los televisores pues estos están escuchando continuamente. Si bien es cierto que estos televisores escuchan únicamente cuando se está haciendo una búsqueda específica, el concepto de que haya un micrófono escuchando activamente en la sala de la casa no deja de ser preocupante.

Aunque no con la vehemencia que debería, he dicho en variadas ocasiones que la compra de un smartTV no es buena proposición para el usuario. Para los fabricantes, vender smart TVs tiene toda la lógica del mundo. El ciclo de reemplazo de un televisor es demasiado largo, hablamos de 5 años o mas. Con funcionalidad inteligente, el ciclo se puede recortar, de manera que los usuarios sientan la necesidad de reemplazarlo cada 2 o 3 años, cuando haya una actualización.

Los usuarios están mejor servidos con la pantalla mas grande y con mejor calidad de imagen que puedan encontrar. Las únicas funcionalidades que necesitamos en la pantalla son conectores, maneras de configurar la imagen y un botón de encendido y apagado. Casi me atrevo a decir que el sintonizador de señal también es innecesario en este momento. Las funciones inteligentes deben ir por fuera, en el decodificador que entrega la compañía de cable, en un Sling TV, en el DVR, que puede ser un Apple TV, un Roku o un Chromecast o inclusive, en un sistema novedoso como este que descubrimos hace algunos meses.

Todos estos son dispositivos de baja complejidad que pueden ser reemplazados en ciclos mucho mas cortos, inclusive anuales sin quebrar el bolsillo del consumidor y permitiendo un acceso económico a las últimas tecnologías disponibles en el mercado. Así, la pantalla que es una inversión mas grande, puede seguir en la sala de su casa por décadas sin ningún problema. De manera que la próxima vez que vaya a un almacén a comprar un nuevo televisor, déjele saber al asesor que no le interesan las capacidades inteligentes. Pida la mejor pantalla tonta que tengan en la vitrina. En cuanto al problema de los avisos, este se soluciona automáticamente con la pantalla “tonta”. Una preocupación menos y una razón mas para pensar dos veces antes de comprar productos de fabricantes abusivos.