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Los innovadores están ganando

Andrés Felipe Sánchez

Como Vicepresidente de Planeación de uno de los bancos mas grandes de Colombia, recibo unas 2 o 3 reuniones en mi oficina cada día. Invariablemente al menos una de ellas requiere presentar algo en PowerPoint, si es que no es en todas. Tengo mucha suerte, pues mi oficina tiene un Video Beam. Pero invariablemente perdemos al menos 5 minutos (cuando las cosas van bien) de la reunión mientras la persona que va a presentar acomoda los equipos y tiene el contenido en la pantalla.

En mi casa puedo transmitir video a través de la red inalámbrica usando un TV y AirPlay, un protocolo que tienen todos los dispositivos Mac en cuestión de segundos. No hay cables regados por el piso y la conexión no puede ser mas fácil y discreta. Así que quise buscar una alternativa al sistema actual para eliminar los cables de mi oficina. Hace algunos dias, Felipe me prestó un Chromecast para realizar unas pruebas. Fracasé en mi intento. No porque Chromecast no funcione. Creo que funciona bastante bien. Pero me estrellé contra las restricciones corporativas de la tecnología.

Primer problema: Chromecast necesita conectarse a una red inalámbrica e igual necesitan los computadores de mis invitados. Pero muchas empresas en nuestros paises aún consideran que la tecnología inalámbrica es insegura. Así que la única manera forma de lograr el objetivo sería traer nuestra propia red inalámbrica a la oficina. Segundo problema: Chromecast necesita que cada cliente instale Chrome y una extensión. Ir en contra de las reglas corporativas no es una buena decisión. Desde luego hay alternativas viables, pero no serían políticamente correctas desde mi posición. Mi proyecto innovador nació muerto.

Yo entiendo perfectamente a las áreas de IT. Cada nueva aplicación o sistema que queremos los usuarios significa un aumento exponencial en la complejidad de estudiar, instalar, mantener y controlar la información empresarial. Así que IT, apretada en su presupuesto, tiene que restringir el acceso. Son este tipo de restricciones las que voltearon patas arriba la industria de la tecnología. Si en el pasado la tecnología de punta aparecía inicialmente por el sector empresarial, hoy el rezago contra el mercado de consumo es ya de varios años. Si quiere mas evidencia, lea nuevamente mis 2 primeros párrafos.

No obstante, la problemática es preocupante para quienes trabajamos y tenemos como objetivo la sostenibilidad de las empresas de gran tamaño. Las restricciones que impone IT nos ponen en una posición competitiva muy difícil.

En la industria bancaria está en boga la innovación. El término que se usa en emprendimiento para la innovación en el sector financiero es FinTech y se trata de una de las propuestas de innovación de mayor dinámica en el mundo actual. Como evidencia presento este mapa que hizo cbinsights recientemente.

FinTECH
FinTECH

Ya no es suficiente competir con una infraestructura y un nombre posicionados en el mercado. La industria está bajo ataque de la innovación disruptiva. Tenemos las manos atadas para reaccionar. Obviamente la industria necesita la tecnología que hace a estos emprendiemitnos exitosos. Afortunadamente es posible poner un pié en esa tecnología a través de mecanismos, como el capital de riesgo, que la industria conoce bien. Pero es imperativo adoptar un cambio radical en la manera como actúan (actuamos). Hay claramente un problema de creatividad que nace desde la comunicación. Los ejecutivos son medidos por encontrar nuevas eficiencias operativas. Por ende pierden el contexto de estar compitiendo contra las nuevas propuestas de valor y las experiencias que ofrecen los innovadores.

¿Qué hacer para evitar la deblacle? La solución nace desde estar familiarizados con lo que pueden hacer nuestros clientes. Si no respondemos a su manera de actuar, se van a ir por quien les ofrezca la mejor experiencia. Es lo que está logrando Apple con Pay.

Una ejecutiva del banco donde trabajo me decía recientemente en una reunion que nuestra banca en línea era muy bien vista por los clientes. No quise ahondar en la discusión directa con ella. La realidad es que estamos re-mal. Claro, ella lo ve desde su perspectiva, lleva décadas acostumbrada al rezago institucional. Hay mucho trabajo hacia adelante si queremos sobrevivir.