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Cuando la tecnología nos deje a todos sin trabajo

AWaldraff

Estoy completamente seguro que alguna vez habrán escuchado el siguiente argumento. ”Si todo se vuelve tecnología y se automatiza, todos nos vamos a quedar sin trabajo”. Hay que decir que quienes generalmente lo esgrimen aceptan que la industria de la tecnología crea algunas nuevas posiciones. Pero tambien dicen que definitivamente hay un desequilibrio en la velocidad, las posiciones se destruyen mas rápido de lo que se crean.

Hace unos días tuve la oportunidad de leer un artículo muy interesante en The Atlantic. En el, el autor Derek Thompson argumenta que ha llegado el momento en el cual las máquinas hacen que los trabajadores humanos sean finalmente obsoletos. El problema que ataca Thompson es el de lo que haremos las personas cuando las máquinas nos reemplacen.

Una frase del artículo me quedó sonando con mucha fuerza en mi cabeza:

”La paradoja del trabajo es que muchas personas odian su posición, pero son considerablemente mas miserables cuando no tienen nada que hacer”

Paises como Colombia, han impulsado complejos planes de adopción de banda ancha con el fin de romper barreras en la equidad del ingreso. La tesis dice que en la medida en que se adoptan tecnologías de la información, especialmente entre las clases económicas menos favorecidas, se cierra una brecha de información que lleva al crecimiento económico. Los habilitadores, principalmente, serían el acceso a educación y las mayores eficiencias en las labores. En otras palabras, innovación que lleva a una mejor distribución del ingreso.

Es claro que el uso de las redes sociales y la tecnología están imprimiendo cambios muy profundos en la manera como las personas nos comportamos. Tome como ejemplo el reciente estudio que demostró una correlación entre la caída en los embarazos adolescentes y el aumento de la banda ancha. En principio, uno diría que si hay una redistribución del ingreso, y este llega con mayor fortaleza a las clases menos favorecidas el efecto es necesariamente positivo. Pero luego de leer el artículo tengo dudas al respecto.

Desde mi punto de vista, esta teoría aplica para sociedades en donde los niveles de informalidad, como diría un expresidente colombiano, se mantienen en su “debida porporción”. En esas economías, en donde hay presencia del estado con educación, salud, seguridad e infraestructura, las condiciones permiten que personas “reemplazadas por la tecnología” accedan a oportunidades para pasar de trabajos manuales a trabajos intelectuales.

Pero en mi imaginario, cuando reviso el comportamiento social en zonas rurales, algo que hago gracias a mi trabajo como jefe de estrategia del único banco estatal de primer piso en Colombia, siento que el efecto podría ser adverso. Al no existir las condiciones mínimas que permitan a los ciudadanos menos favorecidos adquirir habilidades intelectuales, la tecnología en efecto si los va a reemplazar y va a permitir que algunas empresas y avivatos los eliminen de las cadenas productivas. El efecto, en un escenario de este tipo, sería absolutamente devastador.

Bajo esta premisa, cualquier plan de desarrollo que invite a la adopción de la tecnología como factor de desarrollo tiene que estar acompañado de una estrategia integral de desarrollo. La tecnología, desde luego, tiene que estar incluída como factor habilitador para la innovación. Pero la fortaleza tiene que estar sustentada sobre la creación de los cimientos que permitan que esa innovación pueda ser aprovechada en el futuro. No hablo sobre apropiación tecnológica. El alcance es mucho mas amplio. Dejeme ilustrar la idea con un ejemplo.

En una empresa en donde lideré la fuerza comercial hace unos años, los vendedores usaban Excel para calcular los factores de rentabilidad de cada negocio. Criticar alguno de los supuestos de sus modelos causaba grandes dolores entre algunos empleados. Eventualmente descubrí que el dolor era la respuesta de algunos vendedores, aquellos que no tenian el conocimiento para usar fórmulas en sus modelos. Usaban Excel exactamente de la misma manera como habrían usando una hoja de papel. En esos momentos recordaba a mi tío abuelo que usaba una calculadora para hacer sumas, y luego rectificaba el resultado sumando a mano. El caso es que apropiar y usar Excel de esta manera no lleva a ganancias en productividad que aumenten (o redistribuyan el ingreso). La misma máxima aplica para el uso del correo electrónico y otras tantas herramientas que usamos incorrectamente.

La tecnología en si misma no habilita la innovación. Con tecnología se pueden hacer las mismas cosas que ya hacemos de una manera mas eficiente y rápida. Para destapar el potencial de la innovación que trae la tecnologia, necesitamos que los menos favorecidos adquieran modelos de pensamiento diferentes a los que aplican hoy. Y para que eso suceda tienen que llegar a su alcance los factores anteriormente mencionados: educación, salud, seguridad e infraestructura. Sin eso, es muy posible que terminemos dejando a mucha gente viviendo sin tener nada que hacer, el peor de todos los escenarios.