fbpx
Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

No Comments

¿Cómo la física cuántica ha afectado nuestra experiencia en el mundo?

¿Cómo la física cuántica ha afectado nuestra experiencia en el mundo?
Julián Gómez

Aparte de las múltiples aplicaciones que ha tenido la física cuántica en diversos campos de la actividad humana, la comprensión de los extraños fenómenos a que da lugar, bien puede generar reflexiones y metáforas sobre la forma como hoy nos movemos en el tiempo y en el espacio, en virtud de las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías.

 

Cuando Max Planck, a principios del siglo XX, abrió las puertas hacia el mundo cuántico con sus investigaciones acerca de la radiación de algunos cuerpos, y más adelante Werner Heinsenberg y Erwin Schrödinger, entre otros, comprendieron la imposibilidad de calcular al mismo tiempo la velocidad y la posición de partículas de materia diminutas, todos ellos se dieron cuenta de que, a un nivel microscópico, nuestro universo es mucho más extraño de lo parece y, entre muchos otros fenómenos, se puso de manifiesto la posibilidad de que la materia puede estar en varios lugares a la vez, que partículas separadas por enormes distancias estén entrelazadas y los hechos que afectan a unas tengan efectos análogos sobre las otras.

 

 

Desde las primeras décadas del siglo XX, los científicos e ingenieros en diferentes áreas han tomado ventaja de estas enigmáticas propiedades de la materia y la energía y, es así, como hoy como la investigación intensiva ha puesto en manos de la humanidad desarrollos como la aplicación de la radiación para diversos usos, adelantos en el campo de la óptica y la electricidad (como la creación de aislantes y semiconductores más eficaces), cientos de invenciones en electrónica como el transistor, los microprocesadores y, por lo tanto, el tan anhelado ordenador.

 

Todo eso hasta llegar a la propia computación cuántica, que aprovecha las propiedades energéticas de las partículas microscópicas para aumentar exponencialmente la velocidad de procesamiento, teniendo en cuenta el poder de éstas romper las barreras del espacio y producir conexiones informáticas mucho más veloces.

 

 

La nueva comprensión del universo que todos estos descubrimientos y desarrollos han planteado nos lleva pensar que ni el tiempo ni el espacio son las magnitudes estáticas y lineales que la humanidad se acostumbró a aceptar tras la herencia científica de Isaac Newton, y ya muchas de esas ideas fueron reevaluadas por el propio Albert Einstein años antes de que se formularan las teorías de la mecánica cuántica. En vez de un tiempo lineal, absoluto y un espacio plano y uniforme, tanto las teorías de Einstein como la mecánica cuántica nos han enseñado a entender que en el universo todo está interconectado en una estructura de red, además, que no existen ni el tiempo universal, ni las ubicaciones espaciales absolutas.

 

La propia forma como hoy nos comunicamos, interactuamos y entramos en contacto con la información es una sugerente metáfora de las propiedades del mundo cuántico y en ese juego metafórico podemos habitar varios sitios al mismo tiempo, mantener conversaciones simultáneas, entrelazarnos a grandes distancias con otros nodos de la red informática que pueden ser afectados por nuestras acciones, jugar con el tiempo y relativizar nuestra conciencia de éste, hacer viajes a diferentes dimensiones y dar origen a grandes transformaciones con acciones pequeñas, dado el potencial de la red para multiplicar la información.

 

Tal vez a un nivel material y tangible, aún no tenemos la posibilidad de hacer los viajes inter-dimensionales que son capaces las partículas en el nivel cuántico pero, es claro que las interconexiones en las cuales nos hemos acostumbrado a vivir, han abierto ampliamente nuestra mente para interiorizar esos fenómenos y aceptar la relatividad del tiempo y del espacio.

 

Las ciencias informáticas y todas las tecnologías ligadas a ellas han sido las primeras en tomar prestado el modelo cuántico y apropiarlo para multiplicar sus posibilidades pero, además de usarlo para fortalecer su comprensión abstracta, con seguridad en un tiempo no muy lejano también seremos testigos de invenciones que nos permitirán viajar en el espacio-tiempo con la facilidad con que hoy podemos navegar en la web.

 

Que sea una cuestión de décadas o de días, no lo sabemos pero, ahora que nuestros paradigmas mentales están siendo seriamente replanteados, estamos adquiriendo el poder para reconfigurar el mundo y la forma como nos movemos dentro de él.