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Apple: De la Irrelevancia y Otras Preocupaciones

Samir Estefan
Mañana en la tarde Apple reportará cifras para su primer trimestre del año fiscal, el cual cubre la época navideña, y por primera vez en 10 años la mayoría de los analistas esperan una caída en las utilidades de la compañía. 
 
Tim Cook y su equipo han tenido que sortear toda clase de obstáculos en los 18 meses desde que asumió la dirección de la compañía en el 2011. Y aunque en este mismo periodo Apple llegó a ser la compañía más valiosa del planeta en cuanto a capitalización de mercado se refiere, los USD 702 a los llegó la acción a mediados de Septiembre del 2012 parecen un recuerdo lejano.
 
En los últimos 4 meses la acción ha caído cerca de un 30% y parece que el único interesado en comprar acciones es Al Gore, quien además las compró a un precio especial derivado de unas opciones a las que tiene derecho por su participación en la junta directiva directiva de la compañía. 
 
Sin embargo, y más allá de los vaivenes bursátiles de la acción el gran problema de Apple parece ser su desconexión con el mercado y la irrelevancia que la misma genera. O por lo menos eso piensan algunos. 
 
A mediados del mes el Wall Street Journal (uno de los diarios más pro-Apple que hay en el mundo) reportó que la compañía había recortado a la mitad sus solicitudes de pantallas para el iPhone 5 para el periodo Enero – Marzo basado en una menor demanda de la esperada.
 
Luego vino el turno de Reuters quien informó que algo similar había sucedido con las pantallas de 9.7″, las utilizadas en los iPad. En este caso, la razón parece ser la auto-canibalización que el iPad Mini ha generado sobre su hermano mayor. Y aunque en este caso la plata igual se queda en casa, el problema es de márgenes. La utilidad del iPad Mini es menor que la que Apple obtiene de cada iPad por lo que la única fórmula que serviría es que el reemplazo no sea 1 a 1 sino que los menores precios del iPad Mini hayan generado un aumento considerable de la demanda, algo que no parece ser real, con noticias como que el el Nexus 7 se está vendiendo mejor que el iPad en países como Japón. 
 
Tan sólo esta semana vimos reportes de Counterpoint Research en los cuales se evidencia que LG ha sobrepasado a Apple para tomar el segundo lugar en el mercado norteamericano después de Samsung, líder absoluto en la categoría de teléfonos móviles. 
 
Y en cuanto al mercado de computadoras, las cifras de IDC para el trimestre terminado en diciembre muestran, para el caso de Estados Unidos, una caída en las ventas de Apple de 0.2% con respecto al mismo trimestre del año anterior. Unos dirían que es un tema del mercado y de la canibalización que los tablets están haciendo de los computadores tradicionales. Y sin embargo hay casos como el de Lenovo que creció más de 11%. 
 
El 2012 no se caracterizó por la innovación. Por lo menos no de parte de Apple. Vimos una evolución muy bien llevada de todas las familias de productos, pero nada revolucionario:
 
– El iPad Mini es la corrección de una percepción equivocada de Apple (o del difunto Steve Jobs?) con respecto al tamaño óptimo de un tablet.
– El iPhone 5 es la respuesta a los millones de smartphones gigantes y phablets que la gente está pidiendo.
– Los nuevos MacBooks son la estandarización de la familia de productos y aunque los nuevos iMac son hermosos, es difícil no dudar al compararlos con equipos con el Sony Tap 20 o el nuevo Lenovo IdeaCentre Horizon, del cual les dejamos este video. 
– Llegado el 30 de Enero cuando se lance BB10, Apple tendrá el Sistema Operativo Móvil más viejo de todos y lo ocurrido en iOS6 con los mapas no parece ser un buen augurio. Por lo menos hasta no ver un overhaul radical al S.O.
 
La innovación es la tarea de Apple para el 2013 (leyeron esto?). Pero por ahora, mañana tendremos un vistazo de si la estrategia de Apple lo ha mantenido en su propia categoría y le ha permitido seguir el ritmo de crecimiento que ha tenido en los últimos 5 años o si por el contrario lo ha aislado y lo está volviendo irrelevante para los consumidores finales. Y tal vez lo más importante: veremos qué tanta presión recibe la compañía para pasar de la defensa al ataque.