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Llegó el escenario apocalíptico que esperábamos

Andrés Felipe Sánchez

El 7 de Agosto de 2010 se posesionó Juan Manuel Santos como presidente de Colombia y en su discurso inaugural habló de las 5 locomotoras que iban a jalar el tren del desarrollo en Colombia durante su gobierno. Una de ellas era la innovación. Hoy, casi 5 años después y con otro discurso de posesión encima, la locomotora de la innovación parece completamente varada y nadie sabe donde se consiguen los repuestos.

Los Ministerios de TIC y Comercio fueron los abanderados en impulsar la locomotora de la innovación en el país. El MinTIC lanzó un plan de adopción tecnológica muy completo, el Plan Vive Digital, cuyo objetivo era multiplicar las conexiones de banda ancha en el país para aumentar en al menos 1% el Producto Interno del Pais. El Plan ha sido premiado internacionalmente y ha multiplicado por 4 las conexiones de internet. Pero ese impulso parece paralizado. Los dispositivos subieron de precio, no solo gracias a la devaluación del peso, sino a unas decisiones regulatorias que comparto, pero que afectaron de inmediato el bolsillo de los usuarios. Hoy sabemos que hay recortes en inversión entre los fabricantes de dispositivos que traen sus equipos al país. Sus ventas se fueron en picada.

Desde el Ministerio de Comercio lanzaron varias iniciativas de innovación, la mas reconocida INNpulsa, que ha sido uno de los pilares de pensamiento y financiación de la innovación para los empresarios del país. Hace un par de días leía que INNpulsa, de lejos la mejor iniciativa estatal de innovación, ahora va a ser parte integral del Bancoldex. Percibo que su directora, Catalina Ortiz, habla en un tono que se me antoja como si estuviera de salida. Y, en cualquier caso, los programas que lanza la agencia se empiezan a concentrar cada vez mas en ayudas para que las grandes empresas aprendan a innovar. Así los emprendedores se quedan con menos opciones de financiación.

Hace 2 años escribí un artículo, que resultó ser algo polémico, acerca de mi percepción del ecosistema innovador en Colombia. En ese entonces afirmé que a pesar de todos los recursos que se habían dedicado desde el gobierno al tema innovación, no estaba sucediendo nada de interés. Y que los únicos beneficiados con las políticas gubernamentales eran falsos expertos en innovación, que cobran a los innovadores para aligerar el trabajo de acceder a los recursos estatales.

Hoy quiero dar un parte de mayor preocupación. Empieza a rumorarse ese escenario apocalíptico en donde el gobierno se retira del ecosistema y, siendo sinceros, no quedaron ningunas bases estables sobre las cuales pueda asentarse un verdadero ecosistema innovador. Las iniciativas de emprendimiento del Ministerio de las TIC como apps.co pasaron de ser recursos para la promoción del emprendimiento a ser recursos para la educación y formación de ingenieros de sistemas y programadores. Es evidente que faltan ingenieros en el ecosistema, pero tengo muchas dudas de que el camino sea regalar becas. Un ecosistema robusto demanda ingenieros, pero no podemos esperar 4 o 5 años para formarlos. Eso es una eternidad en términos de la innovación y la tecnología. En el entretanto se podrían traer personas con el talento y conocimiento desde otras economías. La oferta, si es atractiva se encarga de canalizar los recursos con el tiempo.

Durante los últimos 4 años se abrieron cantidad de centros de incubación y aceleración. Hasta ahora de ninguno de ellos ha salido un proyecto que haga decir WOW! Hay algunos proyectos lindos, algunos inclusive exitosos y dignos de inversión, pero ninguno que tenga talla mundial y que nos ayude a posicionar al país como un centro de innovación regional, mucho menos mundial. Lo digo, a pesar de lo que leo en algunas revistas y medios internacionales. Si, avanzamos mucho, pues esto era un desierto. Ahora hay algunos cultivos, pero ninguno que produzca cosechas de relevancia. Los pocos fondos de VC que se establecieron en el país deben estar sufriendo una cantidad tratando de encontrar inversiones viables y exitosas. Aunque he estado un poco alejado, tengo la impresión de que los incubadores y aceleradores empiezan a buscar modelos alternativos de negocio antes de pensar en cerrar sus puertas.

He dedicado poco mas de 4 años a trabajar de tiempo casi completo en el ecosistema innovador del país. Mi diagnóstico es que la innovación en Colombia sigue en su primera infancia. Como INNpulsa, inicié trabajando con emprendedores hasta que sentí que no había futuro. Giré hacia los empresarios, donde sigo percibiendo mayor potencial, pero tampoco es una veta plena de riquezas todavía. Los altos directivos empresariales hablan de innovación como una de sus prioridades, pero a la hora de actuar es muy poco lo que se hace. Lo que percibo de los cientos de reuniones y conversaciones que he tenido en este tiempo es que todos saben que hay que hacer algo, pero nadie sabe como y tampoco se atreve a arriesgarse para hacerlo. Tomará todavía un tiempo para que la realidad ajuste a los empresarios.

Sin inversión empresarial, y sin una estructura de inversión que vaya mas allá del retorno financiero y piense en un propósito ulterior de hacerle mejor la vida a todas las personas, la probabilidad de éxito de cualquier emprendedor en Colombia será muy baja. Ahora que el gobierno empieza a dar las primeras indicaciones de que la ola de la innovación llega a su fin, el panorama se vuelve desolador.

Aclaración: En el año 2011 hice parte del equipo que estructuró el Plan Vive Digital en el Ministerio de las TIC y una de mis tareas fue estructurar la iniciativa apps.co. Desde mayo del año 2012 no he tenido ninguna conexión con la iniciativa.