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El Futuro de Sony no está en los teléfonos. Está en estos dispositivos

El Futuro de Sony no está en los teléfonos. Está en estos dispositivos
Samir Estefan

Para nadie es un secreto que Sony, la compañía japonesa que por décadas fuera el líder del mercado de tecnología de consumo, está pasando por un momento difícil. Se podría decir, sin intención de herir las susceptibilidades de los millones de (muy apasionados) fans de la marca, que salvo por el Playstation 4 y la división de cámaras, ninguno de los otros productos de la compañía tienen el poder, el posicionamiento y la fuerza financiera (en ventas y márgenes) en sus respectivos mercados para garantizar su existencia en el mediano plazo y la de la compañía como tal. 

Para sobrevivir Sony tiene que dar un salto casi cuántico

Para sobrevivir la compañía tiene que dar un salto casi cuántico, tiene que olvidarse de su lineup actual de productos, tiene que apostar a nuevas tecnologías, a nuevos diseños, a nuevos mercados, en los que la competencia (aún) no sea tan fuerte, en los que la discusión no sea de márgenes (en el mercado de smartphones todos salvo 2 jugadores pierden plata por cada teléfono que venden) sino de innovación, funcionalidad, diseño. Para sobrevivir Sony tiene que volver a las raíces de lo que fue el Walkman, el televisor, el CD Player. Para sobrevivir Sony tiene que traer el futuro al presente.

El futuro de Sony está aquí y se ve increíble

Creo que no hay mejor ejemplo de lo que puede ser el futuro de la compañía que el Playstation VR. La compañía ha creado un dispositivo que, siendo impresionantemente hermoso, puede cambiar por completo el panorama de las consolas de videojuegos en el mundo y le puede dar un empujón que abra aún más la brecha con su competidor más cercano (Microsoft). La experiencia del Playstation VR, la cual pude probar el año pasado brevemente, es sencillamente alucinante y puede crear un nuevo mercado no sólo dentro del segmento de videojuegos sino dentro de industrias como la educación, el entretenimiento digital y e incluso la industria.
Sony-Playstation-VR

Pero más allá del Playstation VR, el futuro de Sony está aquí bajo la sombrilla de algo que la compañía ha llamado el Future Lab Program, un laboratorio de investigación y desarrollo en el que se diseñan y producen los prototipos de los productos en los que la compañía ve un futuro y en el que la compañía, bajo el lema “Prueba el Futuro Primero” quiere el feedback de los usuarios. 

La semana pasada la compañía mostró varios de sus prototipos, dentro de los cuales me llamaron la atención estos 2: 

Concept N

Piense en un modelo de audífonos que no necesite estar dentro o alrededor de sus oídos. Piense en un dispositivo que, además, funcione directamente con su voz y que no requiera la manipulación directa de sus manos. Piense en un aparato que se conecte a su smartphone y pueda darle información de los sitios cercanos, o pueda tomar una foto con una simple instrucción hablada. 

Eso es Concept N. Un nuevo wearable que permite al usuario, por medio de su voz, acceder a diversas opciones sin necesidad de mover, tocar o manipular el dispositivo que se coloca sobre su cuello y que, discretamente,  facilita su conexión física con el mundo digital. 

El dispositivo viene además con unos nuevos auriculares en caso de que usted quiera una experiencia más personal (y tradicional), permite hacer llamadas y tomar fotos, entre otros.

Interactive Tabletop


Ya hemos visto varias versiones preliminares de “mesas inteligentes”: superficies que proyectan imágenes que pueden ser “manipuladas” por el usuario con tal sólo mover sus manos sobre ellas. Pero el Interactive Tabletop es mucho más que eso. El dispositivo (que es en realidad un proyector) puede reconocer objetos que se ubiquen sobre la superficie a donde apunta (en este ejemplo reconoce un libro de Alicia en el País de las Maravillas) y generar contenido adicional asociado al mismo. 

Ese contenido puede manipularse libremente (moverse, cambiar su tamaño, etc) y enriquece el contenido físico sobre el que se ha creado. La superficie se convierte, en esencia, en una pantalla multitouch que entiende la diferencia entre un toque y un movimiento y que puede utilizarse.

El futuro de Sony no está en los teléfonos. Está en su capacidad de reinventarse y de crear nuevas formas en las que interactuemos con la realidad – física y digital – que nos rodea.