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El internet de lo efímero

El internet de lo efímero
Samir Estefan
  • El 13 noviembre, 2018
  • Evangelista Tecnológico / Consultor Empresarial en temas de Transformación Digital y Software Asset Management / Conferencista Internacional / Blogger

Hace algunos años, el entonces presidente de Google Eric Schmidt dijo que los jóvenes tendrían que cambiar de identidad al llegar a la adultez con el fin de escapar la huella digital que habrían creado para entonces y que incluiría fotos, videos posts y demás que podrían perjudicarlos en su búsqueda de trabajo, matrimonio estable, etc., etc. 

Y es que el hecho de que todo lo que hagamos, leamos, veamos, compartamos, visitemos y demás esté disponible para la eternidad no es cosa de poca monta. Tal vez por eso estamos viendo un cambio hacia lo que que denominado el “Internet de lo Efímero”, de lo pasajero, de lo temporal. 

Primero fue Snapchat con sus mensajes que se auto-destruye. Luego fue Instagram con sus Instagram Stories y Facebook con las Facebook Stories y Messenger Stories y WhatsApp con los status. 

Y no se si lo han notado pero esa funcionalidad, que al comienzo aparecía desierta, es cada vez más común y utilizada. Según las estadísticas del propio Facebook, más de 300 millones de usuarios usan los Stories de Facebook cada día. Y en Instagram el número está por encima de los 400 millones. 

En mi caso, el darle una mirada a los Instagram Stories de mis amigos es una actividad cada vez más larga y dispendiosa y veo, con sorpresa, como muchos de mis contactos han olvidado sus walls para postear, exclusivamente, fotos y mensajes temporales en las historias. Y en Facebook veo lo mismo.

Es como si hubiéramos entendido que podemos compartir nuestra vida – de forma privada o pública – en nuestras redes pero no hacerlo de manera permanente. Es como si en vez de caminar sobre cemento fresco lo hiciéramos sobre la arena al borde del mar sabiendo que por la noche todo será borrado y que quien lo vio, lo vio pero que no quedará disponible para toda la eternidad.

Es un cambio interesante. Un cambio que creo veremos profundizar y que tendrá efectos colaterales no sólo en la cantidad sino en el tipo de contenido que la gente comparte, en la manera en que lo consumimos y en la periodicidad con la que lo hacemos. 

Y ustedes… han notado el cambio?