Es un peligroso precedente el que se ha sentado ayer en Colombia, ojalá las demás plataformas sepan lo que les espera si quieren triunfar en nuestro país.

Espero que MercadoLibre abra centros comerciales agradables, ojalá le vaya bien a Amazon con sus librerías físicas y tiendas de variedades, que las motos de domicilios.com no hagan mucho trancón, seguramente disfrutaremos mucho en las videotiendas que  Netflix abrirá en cada ciudad, obvio las agencias de viajes de despegar.com estarán en cada centro comercial y veremos las discotiendas de Spotify abarrotadas de personas. Todo esto porque ayer el gobierno nacional le dijo a una aplicación, “constitúyanse como una empresa de taxis con su propia flotilla y manejo de cupos”.

La ley que regula el manejo de Uber es una muestra de la miopía que los gobiernos y en general del sector público que bajo las presiones de un grupo, busca defender sus intereses y no los de la población a la que deben prestar un buen servicio. Comencemos porque el gran ausente en este debate fue el MinTic que se la pasa hablando de desarrollo de apps, programas de innovación, uso intensivo de Tic´s, conectividad y tanta cosa se asemeje a Silicon Valley pero en este caso ni sonó ni tronó, ¿qué lección deja esto para los innovadores digitales?, “creen en la medida que ningún gremio haga paro”, simplemente desastroso el silencio de esta institución.

Del ministerio de transporte ni hablemos, su objetividad se vio comprometida desde el principio pues se volcó a defender a los transportadores, no a los transportados, que en últimas son quienes pagan el servicio y al ver que este no los satisfacía decidieron buscar nuevas propuestas de valor que el servicio tradicional no estaba dispuesta a ofrecer.

Lo peor del asunto es que hay una falta de entendimiento total por parte del ministerio de transporte y el gobierno nacional con respecto a la alternativa que representa Uber, pues la ley habla de reglamentar al “transporte de lujo”, ahhhh bonito así señores, entonces ¿es un lujo que saluden cordialmente, que estén bien presentados y respondan amablemente a cualquier duda o pregunta que se tenga?, o ¿es un lujo que lo lleven a uno donde se necesitar ir en un vehículo bien cuidado o seguro?,  hasta donde yo tenía claro eso se llamaba servicio, pero en reconocimiento a la poca voluntad de mejora del gremio amarillo el gobierno decidió rotular a estos extraordinarios comportamientos como “un lujo”.

Por último y aún más triste, lo que se reglamentó ayer no fue sobre una disputa de entre dos compañías rivales, se trató de una obvia maniobra para frenar la innovación que viene del mercado, de la gente prefiriendo un servicio sobre otro y tomando una elección que la empodera y permite sentir segura, tranquila y bien atenida, si no mal recuerdo eso se llama democracia.

Terrible ver que Uber terminará siendo regulada por los taxistas, sin duda lo siguiente será 4-72 legislando sobre el correo electrónico.

Andrés Felipe Sánchez Cano
@innovandres

 

  • Maria Mercedes

    Y que tal si recogemos firmas???

  • antonio

    Ahora resulta que si se regula en contra de uber es malo pues en Europa está prohíba porque esta multinacional va de prepotente saltándose toda norma y regulación de cada pais por ese motivo esta prohibido

  • Alan Zamora

    En Ciudad de México se acaba de aprobar la ley que regula Uber como competencia de los taxistas habituales, ante las gigantescas carencias del servicio tradicional. Se le dijo a Uber que debía utilizar automóviles con valor de factura superior a los $200,000 (unos 13,000 dólares al tipo de cambio actual), que no podía tener autos de uso habitual de taxis (como los clásicos Tsuru) y algunas cosillas más, pero finalmente hoy en día tenemos un servicio mucho más eficiente en una de las ciudades más grandes del mundo, cuyo transporte público hace mucho fue rebasado.

    La legislación vino a raíz de la protesta ciudadana, de la organización y la presión constante a las autoridades. Hubo manifestaciones de taxistas y hasta actos vandálicos, pero al final se aprobó la iniciativa tomando en cuenta a los ciudadanos.

    Ojalá en Colombia pueda haber cambios a esta legislación, porque en mi experiencia como ciudadano de a pie este tipo de aplicaciones sólo se valen de las carencias de los proveedores habituales del servicio (como Spotify lo hizo con las discográficas o Netflix con Blockbuster).

    Uber se queda.

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Andrés Felipe Sánchez

About Andrés Felipe Sánchez

Máster en Creatividad e Innovación, fotógrafo consumado, todo en este mundo surgió de una buena idea. Fanático de la astronomía y la buena ciencia ficción, guitarrista frustrado, aún juego con legos y colecciono hotwheels. Soy un firme creyente de que la tecnología, si se entiende y usa bien, acerca a las personas de maneras interesantes y creativas. Actualmente soy director estratégico digital para una marca de bebidas.

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