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Startups Nacionales

AWaldraff

Después de leer la entrevista que le dio recientemente Marc Andreesen, posiblemente hoy el mayor visionario del mundo de la tecnología, a Alexia Tsotis en Techcrunch, me quedé pensando mucho en la evolución de la tecnología y hacia donde están apuntando los emprendedores nacionales de tecnología.

Dice Andreesen en la entrevista, que hasta hace aproximadamente 10 años, las tecnologías novedosas eran creadas primero para el uso corporativo y luego iban bajando de precio y capacidades hasta que llegaban al usuario consumidor. En algún momento, alrededor del primer boom del internet el modelo cambió y hoy vemos que las tecnologías mas innovadoras nacen primero para los usuarios consumidores y poco a poco van haciendo su entrada al mundo corporativo de las pequeñas empresas hacia las grandes corporaciones.

Este modelo explicaría en parte el fenómeno del BYOD, en esencia, usuarios llevando su propia tecnología a la oficina para ser mas productivos en sus puestos de trabajo. Para los CIO es una pesadilla, son más dispositivos para administrar y vigilar, mas software para soportar y mucho mayor riesgo de que la información escape de su control. Para las empresas es un juego interesante, deben tratar de equilibrar la productividad de sus empleados, con el riesgo de seguridad de su información.

Durante los últimos 3 años he tenido la oportunidad de acercarme muchísimo al emprendimiento de base tecnológica de la región. He escuchado cientos de ideas relativas a solucionar problemas banales de los usuarios consumidores. Pero aún estoy en mora de escuchar una gran idea para solucionar la problemática empresarial. En concepto se trata de modelos relativamente sencillos. ¿Por qué no se ha implementado la historia clínica única y electrónica en el país? ¿Por qué a pesar de que todas las entidades del estado han implementado trámites en línea, tengo que llevar los registros resultado de esos trámites en papel cuando hago un trámite con un tercero? ¿Por qué no abundan los peajes electrónicos en nuestras carreteras? 

Sin ánimo de destruirle sus ideas a algunos de los emprendedores que se han reunido conmigo en estos dos años. ¿No son esos problemas mas interesantes de resolver que tratar de levantar redes sociales para perros y gatos? ¿O marketplaces virtuales, el equivalente a las antiguas plazas de mercado, donde es posible conseguir de todo lo imaginable? Desde mi óptica además es mucho mas sencillo monetizar en el mercado empresarial que en el mercado consumidor. Claro está que subsiste el problema subyacente del rechazo de una empresa a comprarle a un emprendedor que los podría dejar colgados mas adelante. El mensaje de Andreesen me resuena como inversionista, en cuanto el mercado objetivo de nuestros emprendedores no debería ser inicialmente Ecopetrol o Bancolombia, sino las pequeñas empresas, tiendas, ferreterías, talleres, etc.. 

Es decir que en últimas yo también estoy equivocado. El problema para resolver no es el de los registros médicos centralizados a nivel nacional, sino el de la contabilidad de las pequeñas empresas. No tenemos que solucionar el asunto de los peajes electrónicos, sino el del manejo de inventarios de la tienda del barrio. Hay un programa de gobierno, MiPyMe Digital, de cuyos avances oímos poco, que tiene este enfoque clarísimo. No quiero decir con esto, que los problemas que planteaba inicialmente no son importantes, quiero decir que para los startups nacionales hay un mercado cautivo y desatendido donde pueden luchar y crear verdadero valor. Claro, no quiero invertir en la empresa que puso la pagina de internet de la Lechoneria “Donde Jimmy”, que cacarea el ministerio como un gran logro digital. Eso no es verdadera innovación, así sirva para ganar apoyo electoral.

A partir de hoy estaré dictando una cátedra de emprendimiento en la Especialización de Gestión Tecnológica de la Facultad de Administración de la Universidad Javeriana. Me motiva especialmente intentar llevar la teoría a la práctica. Me he quejado por años de la desconexión entre la academia y el mundo real. Es mi oportunidad de demostrar que puede ser diferente. Serán doce semanas donde intentaré probar con mis alumnos que es posible levantar una empresa de tecnología para resolver los problemas empresariales de la pequeña empresa en el país. A mitad del año les contaré cuales fueron los resultados.