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SIM Card: Soluciones simples a los problemas comunes

Felipe Lizcano
 
En el día a día, tanto en TECHcetera como en mi otro trabajo, suelo probar una gran cantidad de dispositivos en los cuales veo una creciente tendencia a ofrecer datos móviles hacia sus usuarios, con el fin de lograr una conectividad casi en cualquier lugar. Lo anterior es supremamente interesante y además divertido, ya que no sólo puedo revisar mi email y estar en contacto con los integrantes de cada proyecto en el que tengo participación, sino que también puedo tener ratos de ocio en los cuales es posible disfrutar de radio por internet (usando Tune-In), series o películas (usando NetFlix y/o Crakle).
  
Llegar a dicho punto de productividad, armonía y felicidad no suele ser fácil, toda vez que se debe pasar por la barrera de la configuración del dispositivo que se va a usar y  por la frustrante limitación de la diversidad de Sim Cards existentes en el mercado. Muchos fabricantes han decidido ahorrar espacio para sus componentes de nano-tecnología cambiando el tamaño de las tarjetas que hacen la magia, las que generan la comunicación de los dispositivos con el operador, las llamadas tarjetas Sim que ahora vienen en infinidad de tamaños y colores (sólo falta que les pongan sabores).
 
Tamaños y adaptadores
 
Encontrarse con situaciones en las cuales la SIM Card tiene un tamaño más grande o más pequeño que el del formato usado por el lector suele ser igual de frustrante porque, en resumidas cuentas, si los tamaños no se ajustan no se puede disfrutar una experiencia agradable de uso. Por lo mismo, voy a intentar explicar todo desde el comienzo:  la primera SIM Card fue desarrollada en el año 1991 en Munich (Alemania) por un productor llamado “Giesecke & Devrient”, que produjo 300 unidades para crear una red inalámbrica para el operador Radiolinja. El nombre SIM viene del inglés “subscriber identity module” (en español módulo de identificación del suscriptor o abonado). Suelen tener las siguientes dimensiones dependiendo de su tamaño:
 
▪   Tamaño completo: 85,60 X 53,98 X 0,76 mm
▪   Mini-SIM: 25 X 15 X 0,76 mm
▪   Micro-SIM: 15 X 12 X 0,76 mm
▪   Nano-SIM: 12,30 X 8,80 X 0,67 mm
▪   Embedded-SIM (embebida): 6 X 5 X <1.0 mm
 
Además de los cambios de tamaño, las tarjetas suelen tener diferentes capacidades de almacenamiento que van desde los 2 KB (GSM 11.11 de poca memoria), pasando por los 32 KB  (GSM 11.14 con aplicaciones adicionales) y capacidades superiores a 128 KB. Dichas tarjetas no sólo almacenan los contactos, también se usan para guardar la información para conectarse a diferentes redes y extender sus aplicaciones para diversos usos  como, por ejemplo, para servicios de mensajería (tal es el caso de Gemalto que incluye Yahoo Messenger), servicios de acceso NFC para emular pagos “peer to peer” y en aplicaciones de transporte masivo (ojalá algún día se llegue a usar algo así en “Transmilenio” de Colombia) donde se requiere la lectura de etiquetas RFID y el intercambio de datos “P2P”. Igualmente su aplicación llega hasta la “Banca Móvil”. 
 
Gemalto 
 
Bueno, después de esta rápida introducción a la historia de las SIM Cards, vuelvo al tema por el cual me decidí a escribir este artículo (que posiblemente pueda tener más entregas acerca de los servicios de las SIM Cards). Debo manifestar que  no es muy agradable tratar de usar o probar adminículos en los cuales  el tamaño de las tarjetas no se ajusta al del dispositivo que hace las veces del lector. Por lo mismo, tal como lo mencionaba anteriormente en el artículo “Como usar mi nuevo iPhone con mi antigua SIM?”, es necesario conocer las opciones de “SIM Card”  más comunes en el mercado colombiano antes de atreverse a comprar un nuevo dispositivo. Ahora bien, si se lo regalaron, prestaron, cambiaron u otros casos similares, en donde no tuvo la oportunidad de revisar que el tamaño de la tarjeta coincidiera con el del lector (pasa hasta en las mejores familias), lo mejor será recurrir al amigo “Techi”  o “Geek”, que suele contar con infinidad de adminículos para cortar o adecuar las SIM Card a un nuevo tamaño.
 
Si después de revisar la lista de conocidos, no existe tal amigo con ese tipo de prestaciones, lo mejor será poner manos a la obra bien sea para descargar un formato de Internet en donde se especifiquen los tamaños para hacer el corte o tomar una SIM Card antigua de las grandotas (Mini-SIM) y usarla como plantilla, para adicionarle una de las más pequeñas (Micro-SIM o Nano-SIM) y adaptarlas al nuevo formato requerido por el lector del dispositivo que se pretende usar. Si el procedimiento resultare muy riesgoso, lo mejor sería pedirle el favor a su operador de confianza o en su defecto (puede que no sea de confianza), comprar un adaptador y/o un cortador con el troquel del tamaño indicado para no tener que  “echar bisturí” a diestra y siniestra. 
Tamaños