iPhone 18 Pro: la hora de la disyuntiva

El iPhone 18 Pro es el mejor iPhone de la historia. Pero yo no se lo recomendaría a todo el mundo

¿Es el iPhone 18 Pro el mejor iPhone de la historia? Sin duda alguna! Apple ha perfeccionado, año tras año, un diseño que es funcional, fácilmente identificable, que aprovecha al máximo cada milímetro de su espacio, que aguanta todo y que mezcla lo mejor del hardware y del software para incluir funcionalidades que el 90% de los usuarios jamás utilizarán pero que, en manos de los Pro, convierten el dispositivo en un completo powerhouse. 

Su diseño es familiar, su funcionamiento es conocido y uno sabe qué esperar del dispositivo. Y, a pesar de ello, el iPhone 18 Pro sorprende.

En mi caso, pasó con la duración de la batería, que parece desafiar todo aquello que por años ha sido la mayor crítica al dispositivo. 

La batería del iPhone 18 Pro deja en ridículo a sus antecesores, incluyendo al iPhone 17 Pro Max a quien le saca casi 6 horas de autonomía, en un tamaño más cómodo y práctico. Y lo hace con la mezcla de varias cosas: 

  • Un chip -el A20 Pro- más eficiente, basado en una arquitectura de 2nm que introduce, entre otras cosas, por primera vez un diseño en el que la memoria y los transistores están uno al lado del otro aumentando la superficie que se conecta con la cámara de vapor.
  • Una cámara de vapor 3 veces más grande, en la que se ha cambiado la combinación de materiales para mejorar la conductividad y disipar así, más calor en menos tiempo. 
  • Una placa adicional de cobre aplicada directamente en la parte trasera de la pantalla junto con una lámina de grafito de alta conductividad térmica, las cuales distribuyen el calor a lo largo de toda la superficie de la pantalla, eliminando puntos focales de calor, disipando el calor y evitando el throttling térmico agresivo durante altas cargas de trabajo. 

Cualquier usuario notará la diferencia y apreciará las horas adicionales de autonomía que ofrece el dispositivo y que, además, ahora se carga más rápido cuando se conecta vía cable a un cargador compatible. 

Sólo por ello el iPhone 18 Pro es un upgrade que vale la pena. 

Sin embargo, tengo una disyuntiva muy personal: siento que el iPhone 18 Pro no es para mí y no encuentro la necesidad de subirme a él desde mi iPhone Air ni en recomendárselo a mis familiares y amigos. La razón es sencilla, y la podría resumir en esta frase de Spiderman: 

Y es que el otro killer feature del iPhone 18 Pro es su cámara. Una cámara que incluye un sistema (físico) de apertura variable que permite lograr una mejor iluminación y profundidad de campo. Un sistema de controles profesionales de Apertura, Velocidad de Obturación, Balance de Blancos e Histograma. Una funcionalidad llamada Imagen de Referencia de Apple con la que se puede comprobar la autenticidad de una imagen tomada con un iPhone. Y la posibilidad de volver “cinemático” cualquier video que uno tome, incluso ex-post.  

Llevo un mes jugando con el iPhone 18 Pro y no he usado ninguna de ellas

Llevo un mes jugando con el iPhone 18 Pro y no he usado ninguna de ellas. ¿He tomado fotos? Sí. ¿He grabado videos? Obvio. Pero en mi caso de uso es poca la diferencia que encuentro entre las fotos tomadas con mi iPhone Air y aquellas tomadas con el iPhone 18 Pro, salvo por el tema del zoom.

Sí, ya sé: más de un creador de contenido me va a criticar por decir esto pero la verdad es que para ellos todas estas funcionalidades sí son game changers. Pero para mí, para mi familia (salvo mi hermano que es fotógrafo) y para mis amigos, cuyos casos de uso son menos profesionales y más casuales, nada de esto cambia la experiencia y sí sube el precio.

A diferencia de años anteriores donde las mejoras de la cámara se veían de forma automática y todos los usuarios se veían beneficiados, este año y con este dispositivo usted puede activarlas usando el menú de la cámara y los nuevos controles profesionales.

La palabra clave aquí es puede.

Para sacarle el jugo a la cámara del iPhone 18 Pro usted debe aprender a usar esos controles, usted debe tomar la decisión de presionar los 6 punticos para activar el menú y usted debe activar el control avanzado que desee. Nada pasa automático. Es una decisión. Y esto, en un mundo en el que la mayoría de la gente ni siquiera activa la cámara usando el botón del lado derecho del dispositivo, es un big ask.

No me malentienda: en manos de un profesional, la cámara del iPhone 18 Pro es ultra-hiper-mega-wow. Solo mire el detalle, la granuralidad y el balance de luz y tonos de algunas de las fotos que tomó mi hermano con ella:

Pero en manos de un mortal, que no sabe interpretar un histograma, que jamás ha balanceado blancos, que poco usa un trípode y luces para tomar fotos en un ambiente controlado, es un desperdicio de tanta tecnología.

Por eso mi recomendación es sencilla: si usted es un pro este es el mejor dispositivo que usted puede comprar. De lo contrario, Apple ofrece mejores alternativas para su dinero.

 

 

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