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El Samsung The Freestyle, un TV sin rótulos

¿Qué es The Freestyle de Samsung?

Cuando recibí por primera vez The Freestyle fue un poco difícil definir de qué se trataba realmente. ¿Es un proyector, es un Televisor, es un híbrido?

 

La respuesta es simple, es todo y quizás es eso es lo que lo pone en una categoría única toda vez que integra lo mejor de varios mundos, aunque no sin limitantes. Hablemos de la experiencia después de una semana de uso continuo. 

 

Pensado para ser usado en donde sea.

 

Cuestión de Diseño

 

Independientemente de como uno lo llame, TV o Proyector, lo primero que llama la atención de The Freestyle es su tamaño. Hay parlantes bluetooth más grandes que  este dispositivo, lo que nos habla de su claro enfoque en la portabilidad. 

 

Es por eso mismo que, la unidad de regulación de energía, está integrada en el cuerpo del dispositivo, lo que, si bien agrega algo de peso, lo hace a la vez más compacto, estable y eso hace que el cable de energía y cargador parezca más al de un celular que al de un proyector o VideoBeam tradicional. Es de anotar que, además usa conexión USB tipo C. 

 

El cargador parece más de un teléfono que de un TV.

 

De igual manera, en el cuerpo de The Freestyle existe integrado un altavoz estéreo, que claro, como puede esperarse, no suena muy duro, unos 30 dB, pero sí de manera clara y sin problema alguno para escuchar contenidos, incluso en un ambiente de ruido urbano o al aire libre (de eso hablaremos ahora). 

 

Con respecto a la resolución tenemos que esta llega a ser de 1920×1080 lo que lo hace full HD y tenemos un tamaño efectivo que va desde las 30 pulgadas hasta las 100 pulgadas. 

 

Para ser realista en mi caso, nunca lo pude usar más allá de las 55 pulgadas, no es que no funcione en tamaños más grandes; sino que mi apartamento no es lo suficientemente grande como para alejarlo más de la pared y tener una imagen más amplia.  En cualquier caso, esta es muy clara y bien definida. 

 

Uno puede ver videos en luz del día, mientras esta no sea directa.

 

¿Por qué no es solo un proyector?

 

Desde hace años tengo un proyector multimedia o VideoBeam (si bien el nombre se volvió un genérico, es de hecho, un modelo de Panasonic), porque de vez en cuando me gusta la experiencia de cine en casa. Sin embargo, decirle a The Freestyle, “proyector” es reduccionista. 

 

Por un lado The Freestyle es inteligente, muy inteligente, ya que integra Tyzen, el mismo sistema operativo de los TV´s de Samsung. De hecho es tan intercambiable la experiencia que uno puede usar indistintamente los controles de un TV convencional con The Freestyle y viceversa. Incluso admite Apple TV.

 

Compacto y funciona con Tyzen.

 

Además de lo anterior, si bien la luz de The Freestyle es bastante convencional en su tecnología LED, esta no se refrigeración la intensidad o ruido que usan proyectores convencionales, lo que garantiza una experiencia sin interrupciones o ruidos indeseados. 

 

Como dato adicional, la vida útil estimada de la Fuente de luz es de 20.000 Horas, lo que equivale a 2.8 años de uso 24/7. 

 

20.000 horas de vida útil.

Como segundo dato adicional, ya quisiera mi VideoBeam sonar como lo hace este dispositivo

 

¿Por qué no es solo un TV?

 

Si bien, The Freestyle funciona con el mismo sistema y hasta control remoto que un TV convencional de Samsung, es en su portabilidad en donde la gana a lo que sea. Piense en esto. Para la persona que viaja tanto como yo, es ideal llevar “el TV” a donde esté, conectar a una fuente de WiFi o compartir datos del celular y tener a disposición ya todos los servicios a los que uno está inscrito sin tener que volverse a inscribir y hacerlo aún con la conveniencia de  una imagen de gran formato y sin tener que conectarlo a nada adicional. 

 

 

¿Tiene el mismo brillo que un TV tradicional?, no y es prácticamente imposible que lo haga sin ganar mucho en volumen y peso (lo que anularía todas sus ventajas). En un pico máximo llega hasta los 550 lúmenes, lo que, si bien no es ideal en condiciones de sol total, tampoco es que obligue a que cierre las cortinas del vecino para que pueda ver algo. 

 

Como último y a mi juicio, gran punto diferencia de The Freestyle. Este puede conectarse a su propia batería, lo que literalmente lo desconecta de cualquier cable y permite que pueda ser llevado a cualquier lugar, profesional o personal en el que simplemente se quiera compartir una buena imagen y ya. 

 

Conecte la batería y listo. Bienvenido a un mundo sin cables.

 

En resumen, buen sonido, alta portabilidad, brillo adecuado y adaptabilidad, hacen de The Freestyle una de las piezas de tecnología más interesantes que hay hoy en el mercado. 

 

Hablemos en Twitter 

Andrés Felipe Sánchez 

@andresfesac

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