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El Futuro de la Conducción

Samir Estefan
Conduccion 3.0 
Uno de los sectores en los que es más claro el impacto que la tecnología tiene y puede tener es el del relacionado con los vehículos y la conducción. Las altísimas cifras de accidentes y lesionados asociados a esta actividad son casi impensables.
 
En países como Estados Unidos, por ejemplo, los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte entre los jóvenes de 16 a 24 años.
 
Por eso no es de sorprender que las principales compañías de tecnología estén trabajando en herramientas, servicios y tecnologías que permitan mejorar esos índices. 
 
Una de esas compañías, Intel, nos mostró esta semana en el marco del [email protected] Day 2013 algunas de las tecnologías en las que está trabajando para llevar la conducción a un nuevo estado: La Conducción 3.0. Una conducción asistida, social, colaborativa y preventiva.
 
Acá hay 3 de esas tecnologías que de verdad me llamaron la atención, porque a pesar de la complejidad de los problemas que atacan lo hacen con soluciones relativamente sencillas y fáciles de implementar (salvo la última que es sencillamente mind-blowing) y que podrían llegar perfectamente a nuestros vehículos en los próximos 2 o 3 años.
 
Smart Headlights
Conducir en condiciones extremas de lluvia o nieve es una de esas actividades en las que las probabilidades de accidentarse se incrementan exponencialmente y aunque hoy tenemos vehículos con tracción asistida y computarizada la verdad es que en la mayoría de los casos los accidentes llegan por la falta de visión de lo que hay adelante en la vida. 
 
Intel, en compañía de Carnegie Melon, ha venido perfeccionando un sistema de luces frontales inteligentes para vehículos, las cuales detectan la disminución en las condiciones de visibilidad por lluvia o nieve y cambian su patrón de iluminación mejorando radicalmente la visibilidad del conductor. 
 

 
Smart Automotive Lightning
En pleno Siglo XXI, y a pesar de manejar a velocidades infra-humanas, la actividad sigue dependiendo casi en su totalidad de nuestros ojos y nuestros reflejos. Aunque el sueño es llegar a tener vehículos conectados que se hablen entre sí por medio de Wifi, Bluetooth o la nube y nos den alertas tempranas de los cambios en la vía adelante nuestro, la verdad es que aún estamos lejos de poder llegar allá. 
 
Sin embargo, no sería súper útil si nuestro vehículo pudiera obtener información de los vehículos de adelante de una manera sencilla y transparente? La gente de Intel Labs ha venido trabajando en un sistema basado en LEDs – los mismos que ya vemos instalados de fábrica en varios vehículos – para trasnmitir información a quienes nos siguen. 

Los LEDs parpadean 10,000 por segundo, un proceso que nuestros ojos no pueden captar, transmitiendo información que puede ser leída por una cámara ubicada en la parte frontal de los otros vehículos. Esta información puede, entre otras cosas, informar al vehículo que nos sigue que estamos desacelerando o frenando, incluso indicando la velocidad a la que lo estamos haciendo. Dicho vehículo puede, de acuerdo a su programación, tomar acciones como emitir una alarma, cortar el suministro de gasolina al motor o incluso aplicar los frenos de forma automática.

 
Hoy en día tenemos vehículos que detectan obstáculos en la vía por medio de sensores y radares pero esta solución es mucho más poderosa pues incluye información que podría encadenarse hacia atrás de un vehículo a otro disminuyendo el tiempo de reacción de los conductores y aumentando las posibilidades de evitar un accidente. 
 
Cognitive Workload
La distracción es una de las principales causas de accidentes de tráfico en todo el mundo. Quitar los ojos de la vía, hablar por teléfono, textear e incluso “tener la cabeza en otro lado” son razones comunes de por qué la gente se estrella cuando va conduciendo. Ya estamos empezando a ver sistemas que monitorean a los conductores en búsqueda de patrones que permitan determinar que el conductor se está quedando dormido – en algunos BMW, por ejemplo – pero la verdad es que si uno pudiera medir lo que está haciendo el conductor Y “en dónde tiene la cabeza” podríamos mejorar sustancialmente las condiciones de seguridad en calles, avenidas y autopistas y carreteras en todo el mundo. 
 
El proyecto para analizar la carga de trabajo cognitiva de un individuo sirve precisamente para eso y a continuación pueden ver cómo funciona:  

Por sí solas o en conjunto estas tecnologías pueden mejorar e incluso revolucionar la manera cómo conducimos en la actualidad, incrementando los niveles de seguridad y aportando a la disminución de accidentes de tránsito. Pero además podrían utilizar nuestra utilización de las vías, disminuir los embotellamientos y trancones y permitirnos optimizar la infraestructura que tenemos. 

 
Otro ejemplo más de cómo la tecnología puede mejorar nuestras vidas.