Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

No Comments

El dueño del negocio es Tim Cook

AWaldraff

En días pasados, tras el anuncio del iPad Mini escribía acerca del ADN de Apple y de como la compañía no había perdido su capacidad de sorprendernos a pesar de no estar Steve Jobs. En un anuncio que tomó a muchos por sorpresa, Apple anunció ayer que Scott Forstall, la cabeza detrás de iOS no estará mas con la compañía. Se ha especulado muchísimo acerca de las razones para su salida. Algunos dicen que se debió a la debacle de Apple Maps, otros a su deteriorada relación con los demás vicepresidentes de la compañía. La realidad es que Apple necesita darle un pequeño pero difícil giro estratégico a su plataforma móvil.

Uno de los mayores problemas que enfrenta Apple para sostener su posición de liderazgo en el mundo móvil, es mantener el ecosistema de desarrolladores feliz. En los últimos meses empezábamos a notar como para algunos de ellos, Android empezaba a ser la plataforma  principal y iOS la secundaria. La principal razón que esgrimen los desarrolladores es que Android es una plataforma mas abierta y que Apple ejerce demasiado control sobre la manera como se pueden aprovechar los recursos del sistema. Como quien dice, es mas fácil innovar sobre Android que hacerlo sobre iOS. Con el advenimiento de Microsoft a este espacio, Apple, o mejor dicho Tim Cook, reconoció el peligro de repetir la historia. Hace 30 años Apple perdió la batalla de los PCs contra Microsoft por una razón similar, quiso mantener el control total de la plataforma y no le dió  espacio a los desarrolladores para que aprovecharan las capacidades de un hardware claramente superior.

Con la salida de Forstall, junto con Jobs el principal abanderado de la plataforma cerrada, Cook pretende corregir el rumbo y reposicionar la plataforma móvil como la mas amigable para los desarrolladores. Para los usuarios este debe ser un fenómeno tranquilizador. Los usuarios debemos esperar mas y mejores capacidades a lo largo de toda la gama de productos de Apple. La integración entre la plataforma móvil iOS y la fija Mac OS X debe ser mas cercana, ahora que la misma persona, Craig Federighi, estará a cargo del desarrollo de ambas. El otro efecto que debe ilusionar a los usuarios, es el hecho de que Johny Ive, el diseñador del espectacular hardware de Apple, estará ahora también a cargo del diseño de las interfaces humanas. Esto supone un alejamiento del eskeumorfismo, una manera elegante de decir que las interfaces se parecen a sus equivalentes del mundo análogo. Forstall y Jobs eran los mayores defensores de este estilo de interface, pero Ive siempre lo criticó, catalogándolo como inadecuado. Finalmente, Eddie Cue, siempre en su papel de bombero apagaincendios de Apple quedará al frente de Siri y Maps.

Tal vez el anuncio mas interesante de todos los cambios de liderazgo en Apple, es el nombramiento de Mansfield como cabeza de un nuevo grupo denominado Tecnología. Tecnología estaría encargada de diseñar los chips, semiconductores y tecnologías inalámbricas que irán en los próximos dispositivos de Apple. La existencia de un grupo así, significa que los dispositivos de Apple tendrán mas y mejores sensores en el futuro, o en el peor de los casos por lo menos que Apple entiende la importancia de desarrollarlos. 

Los cambios en Apple muestran que el dueño del negocio ahora es Tim Cook, y que aunque el legado de Jobs siempre estará en el ADN de la compañía, no es obligatorio estar de acuerdo con Steve. El claro número 2 de la compañía es Phil Schiller, vicepresidente de mercadeo en una compañía donde el mercadeo es el producto. Si Cook tomó el camino correcto, solamente se sabrá con el tiempo y con las nuevas iteraciones en los productos de Apple. Por lo pronto los mayores damnificados de los cambios en Apple son los analistas de Wall Street, quienes tendrán que volver a entender los efectos de este cambio ajuste en el rumbo de la compañía.