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Del transistor al infinito y más allá, o como el radio sigue siendo el rey

Catalina Valenzuela

En mi vida siempre ha habido una constante: el radio. Si el radio que por las mañanas de mi infancia anunciaba con una voz gangosa, las atrocidades de los crímenes bogotanos. Un radio que ha medida que nos fuimos volviendo civilizados, importó los talk shows radiales de otras latitudes y entonces escuchamos a ególatras ignorantes irse lanza en ristre contra otros similares. Y un radio que mi papá ponía a todo volumen, a media mañana en la grandiosa y aburridísima Melodía Stereo a media mañana los sábados y domingos de mi adolescencia para que mi hermana y yo finalmente abriéramos el ojo. 

Un radio me contó el triunfo del grandísimo Lucho Herrera en el Tour de France cuando ensangrentado se puso la camiseta de pepas rojas y se coronó rey de los alpes en aquel Tour de Francia histórico. 

Un radio me abrió las puertas a la música en inglés, a las voces roncas de unos locutores que hablaban en mi idioma, con música en mi idioma y quise ser sin éxito como la inolvidable Daisa Rayo. Y en realidad, los vídeos de MTV no mataron la radio, como decía esa canción maravillosa. En las casas de nuestra adolescencia y temprana adultez, solo había una televisión que en la mayoría de los casos estaba en la habitación de los papas, con acceso restringido.

Y seguí escuchando radio en Londres donde estudié y aprendí que los talk shows son y pueden ser lugares de conversación y de aprendizaje y fue en los 90s donde me enamoré de Desert Islands Discs y ahora en Miami, escucho sin perderme un instante WLRN -NPR, la radio pública americana donde se discute de todo un poco y donde todos los días aprendo un poco más sobre esta sociedad continental que a veces parece que si va a llegar a civilizar Marte y otras veces parece que todavía no logra vivir consigo misma.

Toda esta historia para contarles que el primer radio era un transistor con una pila que duraba tres meses y que solo se podía recargar cada año porque la plata no alcanzaba para hacerlo antes. Esto para contarles que el radio ha sido y sigue siendo el medio preferido para todas las comunidades del mundo para enterarse de las noticias, para seguir a los deportistas y equipos favoritos. Para saber si el gobierno está o no diciendo la verdad. Dicen por ahí que en tiempos de la guerra con Inglaterra, los argentinos escuchaban a la BBC para enterarse de lo que realmente estaba pasando en la guerra de las Malvinas.

Resulta increible que en pleno siglo XXI con un ciclo de noticias infinito con acceso a toda la información posible sobre cualquier tema. Todavía de acuerdo al PEW, un centro de análisis de tendencias sociales, queremos leer las noticias en Twitter y el análisis en Facebook y escuchar a los sabelotodos o analistas en radio.  Adicionalmente, hay actividades que resultan más agradables acompañadas del radio como conducir, hacer ejercicio y para algunos, en los que no me incluyo, trabajar.  

No en vano parece que los podcasts (que son programas de radio para escuchar a cualquier hora) se estén convirtiendo en uno de los contenidos más usados por los consumidores y los políticos. Hace unos días el presidente Obama le dio una entrevista a un podcast WTF donde discutió entre otros temas de raza.  Y son los podcasts los que están recuperando las narrativas locales con Radio Ambulante liderando las grandes historias de América Latina. Y claro, nosotros en TECHcetera con LoMasTECH conversamos sobre tecnología para que uds puedan escucharnos donde quieran cuando quieran. 

Para mi y para muchos, el radio sigue siendo el rey. 

PD: Las fotos que tomé en el maravilloso y muy recomendado Museo del Rock y el Soul en Memphis. Y fue el radio desde su inicio la tecnología que dio acceso a la información a todas las personas sin importar su status social o económico. Y fue el radio el encargado de popularizar el rock y el soul y otros ritmos musicales. 

Tuve la felicidad de visitar el Museo del Rock y el Soul en Memphis, Tennessee. Este es un museo que le rinde un homenaje a esa música maravillosa que nos ha acompañado por generaciones ya a todos. Este es un museo que le rinde homenaje a todos los personajes del rock y el soul que pasaron por Memphis, la ciudad que hizo famoso a Elvis y estoy hablando de Elvis Presley.  La experiencia del Museo es maravillosa. Cada uno recibe unos audífonos con grabaciones sobre las exhibiciones y con mucha música. El recorrido es personalizado y cada uno escucha y aprende lo que le provoca. Y al final tres generaciones distintas: salimos felices de haber aprendido sobre música, músicos, y claro tecnología porque el radio sigue siendo el rey.