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Clase, ideas y video

Catalina Valenzuela

En varias entradas, incluidas esta y esta, he hablado sobre los vídeos y como éstos se han convertido en un herramienta pedagógica eficiente y efectiva para aprender en casi cualquier ambiente y sobre cualquier tema. 

Mi primera experiencia con vídeos, fue como estudiante cuando mi siempre inspiradora profesora de inglés nos mostró una película de Woody Allen. Ella se rió como loca y yo todavía hoy no entiendo mucho de que. Sin embargo, fue maravilloso salirnos de la clase, ir a la biblioteca y sentarnos a ver una película en VHS (¿O sería en Betamax?). Luego en la universidad NUNCA vi un video de nada, eso si me reí mucho y tuve profesores y profesoras maravillosas. Pero quizás hubiera entendido mejor algunas cosas con una película.

Ahora y después de ver este video quedo más que convencida de su poder como herramienta pedagógica. El hiper pilo e inspirador Salman Kahn muestra como sus vídeos han promovido lo que él mismo llama ” la verdadera humanización del salón de clase” . Sin entrar en mayores detalles sobre la propuesta de Kahn (los detalles los puede ver en el video) , lo que es fascinante es como cada estudiante puede ir a su propio ritmo y como el docente puede dedicarle un poco más de tiempo al que está “tracando” y un poco menos al que va volado (por ahora) y no necesita ayuda.  

Además claro con los videos, se puede hacer una clase al revés un modelo que los expertos ven como una tendencia creciente en la educación de adultos y cada vez más en la educación secundaria. Y con los videos uno puede revisar, revisar, y muy importante  el colegio de Khan tiene evaluaciones y se puede monitorear claramente lo que hacen los estudiantes, cuanto tiempo se demoran en los ejercicios, cuales causan mas problemas, etc, etc. Se puede medir el aprendizaje en “tiempo real”. No quedan huecos de conocimiento, y no da pena preguntar y el docente puede saber donde están las dificultades. Y quizás tal vez las matemáticas y la física se vuelvan “sexys” y dejen de ser coco. 

 

Ahora bien, mientras el modelo Kahn llega podemos hacer otras cosas con videos:

1. Introducir un tema: Nada como el adagio de una imagen vale más de mil palabras. ¿Qué mejor forma de introducir un fenómeno natural que con un video de National Geographic? ¿Qué mejor forma de amar la poesia que oirla declamada correctamente? 

2. Concluir: También se puede concluir para abrir la imaginación y promover las preguntas abiertas, por ejemplo usando los maravillosos videos de Ted Ed o en realidad cualquier video relacionado con el tema, incluidos los videos amateur que son tan divertidos y nos convierten a cada en nuestro propio director de cine.

3. Tarea o Proyecto: También los vídeos son una excelente herramienta para poner de tarea o para desarrollar proyectos. Además pueden ser tan simples o sofisticados como el  docente quiera y los recursos dejen. A mi me encantan los video blogs por ejemplo. También me gustan los videos donde los estudiantes muestran los resultados de su aprendizaje. 

4. Aprender cualquier cosa: Uno puede “ir” al Khan Academy como dije hace unas entradas, pero también puede buscar vídeos sobre otros temas “menos académicos”. A mi me encanta cocinar pero no tengo ningún entrenamiento formal. Los vídeos de chefs expertos o menos amateur que yo son buenísimos para aprender técnicas mientras uno mismo lo hace: con este aprendí a rellenar un lomo de cerdo.  En mi próxima clase quiero practicar como “amarrar” la carne para meterla al horno.

Tal vez lo más importante de utilizar vídeos es dejar rodar la imaginación es dejar que los docentes y los estudiantes decidan cuando los videos responden al objetivo de aprendizaje y cuando las imágenes muestran lo aprendido.