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Apps.co gradúa a su primera promoción

AWaldraff

Anoche tuve la oportunidad de asistir al Demo Day de apps.co, en donde los primeros 10 emprendimientos acelerados por esta iniciativa gubernamental presentaron sus modelos de negocio a inversionistas e interesados. La sensación del evento es buena, los emprendimientos son interesantes, la labor del equipo de aceleración de HubBog y del gobierno es excelente, pero queda faltando un algo que no es fácil de determinar. Déjenme hacer un recuento.

El gobierno nacional ha buscado reducir la pobreza a través de diversas iniciativas, una de las cuales es masificar el uso de tecnología en el país. Con este último fin creó el Plan Vive Digital que ha sido premiado como el mejor plan de masificación de uso de tecnología del mundo. La idea del plan es relativamente simple, es necesario cerrar la brecha entre la oferta y la demanda de tecnología. Si se cierra esta brecha, la gente usará tecnología y habrá un aumento de productividad que se ha calculado en 1 o 2 puntos porcentuales de crecimiento del PIB.  Desde el punto de vista de la oferta de tecnología, la brecha se ha venido cerrando, y pronto la totalidad de los municipios del país tendrá acceso a fibra óptica, el equivalente a una autopista de varios carriles. El problema sigue estando del lado demanda, pues si bien hay conectividad, realmente la oferta de servicios a través de internet en el país aún es escasa. Es allí donde apps.co juega un papel primordial, fomentando la creación de aplicaciones sobre casos de uso reales. El secreto del éxito de esta iniciativa no es solamente que haya aplicaciones, sino que estas generen empleo y crecimiento económico.

En su discurso durante el evento, el Ministro Diego Molano explicaba la importancia de crear un ecosistema alrededor de la tecnología. Es necesario unir usuarios, proveedores, financiadores y hacerlos crecer de manera coordinada, de manera que el ecosistema crezca como un todo. Mas aplicaciones, en teoría, atraerán mas usuarios y a inversionistas de capital que financiarán mas y mejores aplicaciones, que atraerán mas usuarios, etc..  Como usuarios, el ministro Molano inicialmente identificó a aquellos mas afectados por la brecha digital, los de menores recursos y educación, a las PyMes y al gobierno como un comprador compulsivo de aplicaciones. Este último punto es muy interesante, pues comentaba el ministro que se nombró una cabeza tecnológica del gobierno, y que las entidades gubernamentales están nombrando sus propios encargados. El gobierno busca redirigir la estrategia de gobierno en línea a un segundo nivel en donde, mediante una estrategia de datos abiertos, las entidades de estado se hablen entre sí, y la información pública se haga disponible para los ciudadanos.

Todo pareciera funcionar perfectamente, la adopción de tecnología crece a pasos agigantados, se están creando buenas aplicaciones, empiezan a aparecer los recursos para financiar el emprendimiento, es decir que están todos los factores alineados para que el ecosistema crezca de manera coordinada. Entonces, ¿qué es lo que está faltando? De los 10 emprendimientos que se presentaron ayer, ni uno solo busca resolver la problemática de aquellos para quienes se busca cerrar la brecha digital. No se siente en el ecosistema de emprendimiento que se busquen atacar con la ayuda de la tecnología los problemas estructurales que aquejan al país. No hay proyectos transformacionales, y por lo tanto la sensación que queda es que lo que está saliendo son proyectos de estilo de vida de los emprendedores, atractivos en montos de inversión pequeños para ángeles inversionistas, pero poco útiles para el objetivo gubernamental último de reducir la pobreza. Si bien, el problema de tomar un taxi, dar mantenimiento al carro, comprar un instrumento musical o alimentar al perro, son masivos y potencialmente millonarios en su mercado, no tocan la fibra de las necesidades básicas de nuestra población; seguridad, salud, educación o alimentación, por mencionar algunos. 

Desde luego es posible que estos emprendimientos transformacionales aparezcan en una segunda oleada de aplicaciones. Pero mi impresión es que estamos aún muy lejos de que sea así. Estoy convencido de que hay que hacer un movimiento adicional desde el gobierno, fomentando el establecimiento de inversionistas profesionales en el país que financien etapas tempranas de proyectos intensivos en capital inicial. En Israel, mediante la iniciativa Yozma, se crearon condiciones especiales, muy rentables para los inversionistas, con el fin de atraerlos a la inversión en ciertos sectores puntuales, críticos para el crecimiento de su país. Para hacer lo mismo en Colombia, nos detiene la discusión política de darle dinero o prebendas a los ricos. Es cierto que hemos tenido experiencias desastrosas en el pasado, pero continuar haciendo lo mismo seguirá generando los mismos resultados de siempre, hay que cambiar de estrategia. Ha funcionado en otros países, Chile por ejemplo, no hay una razón para pensar que no funcionará en Colombia.

No me malentiendan, me encanta tomar taxi usando Tappsi, o que mi peluquera me atienda en casa cuando le solicito que lo haga a traves de internet, pero el problema de la brecha digital no es mío, yo tengo acceso al portafolio completo de aplicaciones de los mercados de Mac, iOS, Windows, Android y tengo la tecnología necesaria para multiplicar mis casos de uso. Pero el celador de mi edificio, o mi empleada del servicio, por citar dos ejemplos simples, no los tienen. Es allí donde está el potencial mas grande para generar un cambio en el país con la tecnología y esa transición va a tomar mucho mas tiempo del esperado, si la dirección que lleva el Plan Vive Digital y la iniciativa apps.co sigue siendo la misma.

Aclaración

Durante el año 2011 y parte del año 2012 tuve la oportunidad de trabajar con el Ministro Diego Molano en la implementación de algunas de la políticas e iniciativas del Plan Vive Digital, incluida la iniciativa apps.co la cual dirigí durante casi 1 año. Actualmente no me encuentro envuelto en su operación o implementación.