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La primera batalla por el 4G

Andrés Waldraff
  • El 6 noviembre, 2012
  • Geek de corazón, pero administrador de profesión, estoy sentado en la confluencia entre los negocios y la tecnología. Soy emprendedor e inversionista. Hoy dedico mi tiempo a mi mayor pasión, impulsar la innovación empresarial a través del emprendimiento. Me puede encontrar en Twitter como @awaldraff

 

Ayer anunció el Ministro de las TIC, Diego Molano, las condiciones de la subasta del espectro para prestar el servicio de 4G en el país. Esto sucede luego de casi 7 meses de reuniones y de  argumentaciones y contra-argumentaciones, públicas y privadas, entre el regulador y los posibles participantes de la licitación. La gran discusión, y porque no decirlo, disputa, giró alrededor de las condiciones para permitir la participación de Claro, el operador dominante, en la subasta. Al final el regulador buscó una solución salomónica que deja a todos los jugadores con la sensación de haber ganado un poquito.

La importancia de la llegada del 4G esta dada en términos de la calidad del servicio para el usuario. Bien implementado, el 4G brindará al usuario una mayor velocidad de navegación. Es decir que los videos no tardarán tanto tiempo en cargar, el streaming funcionará sin tantos sobresaltos, etc.. Más importante que la velocidad, es la capacidad de atención de los canales inalámbricos. Para entender este efecto, imáginese que el 3G es como una autopista de tres carriles  en donde los carros andan actualmente a 60Km/h, el 4G sería una autopista de 10 carriles, en donde durante las horas valle será posible andar a 120km/h, pero en las horas pico, cuando en 3G no se puede andar (se caen las llamadas, los datos no funcionan), podrá circular a 60km/h. La conveniencia tiene un costo directo para el usuario, y es que inicialmente los equipos capaces de aprovechar esta tecnología serán mas costosos y tendrán menor duración de la batería.

Desde la óptica del regulador y los operadores el problema es diferente. La comunicación celular viaja por el espectro electromagnético, que es la misma vía por la cual llegan a su casa, entre otras, las transmisiones de televisión y radio. Se trata de un recurso finito. Es decir que para acomodar la telefonía celular (o cualquier otro servicio inalámbrico) es necesario mover de allí otros usos. El movimiento mas codiciado es la porción de espectro que libera la transición de la television analógica, que es una consumidora voraz de espectro, a la television digital. Aproximadamente 8 canales de TV digitales consumen el mismo espectro que 1 canal análogo de televisión. A esta porción de espectro se le conoce como el dividendo digital.

En Colombia, luego de un proceso algo complejo, se lograron liberar algunas bandas de espectro, que son las que ahora se van a entregar en concesión para que las exploten los operadores de telecomunicaciones. En total serán 13 segmentos del espectro, 90mhz, en 3 segmentos de 30mhz en la banda de 1,700mhz a 2,100mhz, conocida como AWS (la mas apetecida) y 10 segmentos de 10mhz cada uno en la banda de 2,500mhz. Las frecuencias bajas, tienen una ventaja y es que viajan mas lejos, razón por la cual requieren una menor inversión en antenas transmisoras, y por lo tanto son mas apetecidas por los operadores. De la misma manera, para mantener sus costos bajos, y maximizar la capacidad de bateria y minimizar el tamaño de sus dispositivos, los fabricantes tienden a producir sus equipos de manera que soporten únicamente las frecuencias mas populares. Casi todos los fabricantes soportan la banda AWS, pero por ejemplo, el iPhone 5 no soporta la banda de 2,500mhz. 

Si bien en Colombia a los usuarios finales únicamente nos cobran las llamadas que hacemos y no las que recibimos, desde el punto de vista de los operadores, las redes están llenas de peajes. Los  operadores se cobran entre si el uso de su red necesario para completar una llamada. Al ser el iniciador de la llamada quien recauda, debe luego pagar a los demás operadores cuya red es usada la porción acordada de ese peso. En un mercado equilibrado, esto no es un problema mayor, pues se compensan los saldos de cobro y pago entre los diferentes operadores. En Colombia, sin embargo, al haber un operador dominante, Claro, este termina recaudando la mayoria del dinero y abusando de su posición al establecer tarifas mas altas para dejar que llamadas de otros operadores lleguen a sus usuarios. El costo es evidentemente trasladado a los usuarios, pero además si no es controlado termina aumentando la probabilidad de que los usuarios para evitar estos cargos terminen migrando hacia el operador dominante y conviertan el sistema  en un monopolio.

Luego de muchos años en los cuales el regulador permitió que Claro hiciera adquisiciones y por medio de ellas llegara a dominar el 70% del mercado y abusara de sus usuarios y competidores, se hizo necesario que el regulador impusiera una reglas que limitaran la capacidad de Claro de seguir aumentando su participación en el mercado (y abusando con mal servicio y tarifas altas). La primera medida es que Claro únicamente podrá participar en la subasta de la banda de 2,500mhz, una de las que requiere mayor inversión inicial y donde no se encuentra la mayor variedad de equipos disponibles. Mas importante aún es que se obligó a todos los operadores a abrir el uso de su red a cualquier operador virtual (actualmente únicamente lo hace Tigo), se cambió el sistema de medición de la calidad del servicio y se establecieron topes en los costos para hacer una llamada de un operador a otro. Claro desde luego no esta contento con la medida, pero se siente ganador, pues fue habilitado para participar. Los demas operadores, se sienten ganadores por las restricciones a Claro, pero igual tendrán que competir contra un operador que los duplica o triplica en penetración del mercado. Obviamente habrá demandas y revisiones por parte de las cortes que retrasarán aun mas el proceso, así que tendremos aun mas batallas en esta guerra del sector de las telecomunicaciones.