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El Poder del 3D Touch

Samir Estefan

Recuerdo el día que compré mi primer iPhone (el cual todavía guardo). El iPhone Original. Era noviembre de 2007 y estaba en San Francisco para asistir al Oracle Open World. A 3 cuadras del Moscone Center, el epicentro del evento, queda una tienda de Apple a la que fui con mi amiga Alejandra a comprar nuestro primer smartphone de Apple. 

En mi caso, fue también mi primer producto de Apple, pues hasta ese entonces era usuario del ecosistema Windows. Recuerdo cuando me senté a jugar con la pequeña pantalla del dispositivo – la cual parecía monstruosa en ese momento, en comparación de lo que ofrecía Nokia, Motorola, HTC e incluso Blackberry. Recuerdo la sensación al presionar, deslizar, agrandar y achicar todo con el tacto de uno o dos dedos.

Recuerdo ver a los Co-CEOs de Blackberry y a Steve Ballmer burlarse de Steve Jobs y del iPhone y decir que nadie nunca compraría un teléfono sin un teclado físico y desechar a Apple como un competidor real en el segmento. 

El iPhone fue una revolución y le guste o no Apple y use usted un iPhone o un dispositivo Android no se le puede olvidar que fue este dispositivo el que lo cambió todo y el que pavimentó el camino para el presente que vivimos hoy en día en materia de dispositivos móviles y de interfaces de uso de pantallas táctiles.

Llevo un par de semanas jugando con mi iPhone 6S. Llevo un par de semanas explorando el 3D Touch, la nueva funcionalidad del dispositivo (pueden ver el video del unboxing y de cómo funciona aquí). Llevo un par de semanas pensando en lo que representará este desarrollo para el futuro de la plataforma. 

Simplísticamente hablando el 3D Touch es lo que es el botón derecho fue al mouse en su momento. Y sin embargo, es mucho más poderoso por las implicaciones que tiene abrir una nueva dimensión (hasta ahora hemos trabajado en un plano cartesiano de 2 dimensiones) a la interacción con nuestras pantallas. El tema de poder diferenciar un toque de una presión y de medir la intensidad de la misma para ejecutar tareas diferentes es GIGANTE. No se equivoque. En nada se parece al “toque sostenido” de Android. Es completamente diferente. 

Es tan diferente y poderoso que estoy seguro que en los próximos dispositivos de Samsung, Sony, LG, Huawei y Google veremos algún tipo de implementación similar (siempre y cuando el sistema operativo lo asimile y lo pueda explotar).

Es tan diferente y poderoso que sé que no hemos comprendido su alcance y sólo en la medida que los desarrolladores (empezando por los de juegos) empiecen a incorporar funcionalidades avanzadas asociadas a su uso, podremos entender hasta donde es capaz de llevarnos. 

Es tan diferente y poderoso que ya puedo ver los iPhones 7 y 7 Plus con un diseño renovado en el que no haya razón para la existencia de botones físicos de ningún tipo (la versión S de los iPhones siempre ha servido de entrenamiento para nuevas funcionalidades que cambian radicalmente el uso de los dispositivos en su siguiente generación).

Pero es tan diferente y poderoso que no creo que se quede en el iPhone. El iPad Pro sabemos que incorpora la misma tecnología para permitir trazos diferentes dependiendo de la presión con la que se use el Apple Pencil sobre la pantalla. Los nuevos Macbooks y el nuevo trackpad ya incorporan 3D Touch como mecanismo de interacción también. 

No es fácil entender su impacto sin usar el 3D Touch. Así como no era fácil entender por qué el iPhone original lo iba a cambiar todo a menos de que uno jugara con él. Pero creo que esta “pequeña” mejora puede ser el upgrade más grande desde la introducción del iPhone original