Samsung Galaxy A57, primer Mes

Hablemos del Samsung Galaxy A57!

Pocas veces es posible ya para nosotros poder usar un teléfono más allá de unos cuantos días, más allá del tiempo mínimo para formarnos una primera impresión . Con el Samsung Galaxy A57 tuve la oportunidad de usarlo como único dispositivo de trabajo y uso personal, durante un mes, la rutina diaria se encargó de poner a prueba cada componente técnico, pero desde una perspectiva de usuario que busca responder la pregunta más obvia de todas, ¿lo compraría? .

Un celular que se usa todos los dias, muestra realmente sus fortalezas.

Tras cuatro semanas de convivencia continua, el balance general deja una sensación grata tranquilidad, creo que el mejor teléfono no es el que lo deja a uno con la boca abierta (esos usualmente son los más complicados), sino el que lo deja a uno tranquilo, confiado y respaldado. Desde ese punto de vista el A57 se percibe como un teléfono maduro, bien calibrado y pensado para resolver las necesidades del usuario sin pretensiones exageradas, logrando un equilibrio entre especificaciones de ficha técnica y comodidad cotidiana.

Lo primero que llama la atención al sacar el teléfono de la caja y comenzar a usarlo es su peso. En mano se siente sumamente liviano, una cualidad que resalta de inmediato si se le compara con alternativas de gama alta de formato robusto como un S26 Ultra. Esa ligereza, que ronda los 179 gramos, se agradece en un teléfono ahí de bonito, acá no se trata de lucirse, acá se trata de hacer y para eso el poco peso, se agradece.

Muy delgado, muy bonito, muy bueno.

El marco lateral de aluminio aporta rigidez estructural y una sensación agradable mientras que los paneles de cristal Corning Gorilla Glass Victus+ en la parte delantera le dan esa sensación de tener un celular que destaca sin exagerar. Un punto a favor en la ergonomía es la curvatura sutil de los bordes: no resbala, ofrece un agarre confiable sin funda y los botones físicos de volumen y encendido presentan un clic firme, con el recorrido exacto para no presionarlos por accidente. A esto se suma la certificación IP68 contra agua y polvo, que aporta tranquilidad inmediata cuando caen lloviznas imprevistas o salpicaduras accidentales en una mesa de trabajo.

Y está listo para jugar.

El panel frontal el A57 tienen una pantalla Super AMOLED Plus de 6.7 pulgadas con resolución Full HD+ (1080 x 2340 píxeles) y una densidad de 385 píxeles por pulgada. Sobre el papel, los números indican una buena definición y me sabrán perdonar, pero no hay otra igual en la categoría.

Sin embargo, lo más destacable en el uso diario no es únicamente lo brillante que puede ser; sino la calibración cromática. Durante mucho tiempo, las pantallas de esta categoría pecaban de mostrar colores estridentes y exagerados. En el Galaxy A57 se agradece que la pantalla no se sienta saturada. Los tonos de piel en videos, la vegetación en fotografías y los fondos blancos de los documentos guardan un aspecto natural y reposado. La tasa de refresco a 120 Hz complementa esta buena percepción: el desplazamiento vertical en redes sociales y la transición entre ventanas se ejecutan de manera suave y limpia, sin saltos molestos.

Buena pantalla esta.

El módulo de cámaras traseras está encabezado por un sensor principal de 50 megapíxeles con apertura f/1.8 y estabilización óptica de imagen (OIS). En fotografía fija, este lente entrega resultados muy satisfactorios: el enfoque automático por detección de fase (PDAF) es rápido al momento de fotografiar a una persona en movimiento o capturar un documento sobre el escritorio. El rango dinámico rescata detalle en zonas de sombras sin quemar los cielos claros, entregando tomas nítidas con una textura realista. Quizás lo único es que, me parece que, puede hacerlo mejor en la noche.

Puede mejorar en la noche.

El cambio más relevante y positivo del sistema óptico se percibe en la grabación de video. En modelos anteriores, el procesamiento interno tendía a forzar los colores primarios hacia tonos fluorescentes y a inyectar una máscara de enfoque digital muy agresiva que resultaba en un sobre detalle artificial. En el Galaxy A57 se nota una evolución sensata: se redujo esa sobresaturación de versiones pasadas y se suavizó el perfil de detalle.

Lo hace muy bien en el crepúsculo.

El conjunto se completa con un lente ultra gran angular de 12 megapíxeles (f/2.2) con 123 grados de apertura, útil para encuadres abiertos y arquitectura, y una cámara frontal de 12 megapíxeles con apertura f/2.2. Esta última resuelve videollamadas con buena definición de rostro y un recorte prolijo en retratos, manteniendo siempre a raya la sobreexposición en fondos iluminados.

Lo hace muy bien de día, sin quemar cielo.

En el interior, el procesador de ocho núcleos fabricado en arquitectura de 4 nanómetros (Exynos 1680) y los 8 Gigas de Memoria RAM de alta velocidad responden bien al  ritmo habitual de un usuario constante. Durante estas cuatro semanas, la experiencia no presentó cuelgues repentinos ni demoras al cambiar entre navegadores con diez pestañas activas, reproductores de música, aplicaciones de mensajería y edición ligera de imágenes.

Muy buen sonido.

La batería de 5.000 mAh, es grande y sin embargo, insisto el cuerpo del teléfono es delgado y se siente liviano. En días laborales pesados, desconectando el equipo a las 6:30 de la mañana, con uso permanente de redes móviles 5G, brillo automático elevado por salidas a la calle, consultas continuas de mensajería, llamadas de trabajo y reproducción de audio por Bluetooth, el teléfono llega a las 9:00 de la noche con un margen restante que oscila entre el 25% y el 30%. No hay necesidad de cargar con baterías externas ni de moderar el brillo de la pantalla para llegar a casa con tranquilidad. Un teléfono que resuelve y acompaña.

Para el momento de recargar, la compatibilidad con carga rápida por cable de 45 vatios permite recuperar cerca del 60% de energía en una media hora de conexión, completando el ciclo entero en poco más de una hora. Esto resulta sumamente práctico para quienes necesitan una inyección rápida de corriente antes de salir a una reunión o a un compromiso en la tarde.

Batería para todo el día.

En el apartado auditivo, los altavoces estéreo entregan un sonido nítido para ver videos o escuchar notas de voz sin distorsión en volúmenes medios y altos. La conectividad con redes Wi-Fi 6E y Bluetooth mantiene enlaces estables con auriculares y periféricos, mientras que la recepción de señal celular es consistente en interiores de edificios y áreas subterráneas.

Después de un mes …

El Samsung Galaxy A57 se planta en el bolsillo como un teléfono  equilibrado que comprende lo que busca un usuario práctico en el día a día. Sus mayores virtudes no dependen de promesas exageradas, sino de aciertos prácticos,  un cuerpo liviano que descansa las manos, una pantalla que se lee con claridad bajo el sol sin alterar la fidelidad de los colores, una batería de 5.000 mAh que resiste jornadas intensas y un procesado de video que ha madurado hacia un registro mucho más natural y agradable. Es un dispositivo que cumple con creces su cometido, dejando una sensación cada vez más escasa y necesaria en estos días, que cada peso gastado, vale la pena. ¿Recomendado?, recomendadísimo.

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Andrés Felipe Sánchez

@afesac

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