Durante décadas, la movilidad asistida ha estado marcada por una lógica mínima: permitir desplazarse. Sillas de ruedas funcionales, sí, pero raramente pensadas desde la experiencia, la autonomía real o la dignidad del movimiento. En ese escenario, fue interesante ver en el CES 2026 un emprendimiento como Wheelmove que, aparece para cuestionar esa herencia y proponer algo radicalmente distinto: que la movilidad para personas con discapacidad no sea solo posible, sino flexible, adaptable y empoderadora.
Lo que esta empresa europea está desarrollando no es simplemente un nuevo vehículo asistido. Es una plataforma de movilidad modular que redefine cómo las personas con movilidad reducida interactúan con su entorno, su cuerpo y su independencia promoviendo la accesibilidad de una manera más fluida.
Más que una silla de ruedas: un sistema que se adapta a la persona
A diferencia de las soluciones tradicionales, Wheelmove parte de una premisa clave: no todas las discapacidades son iguales, ni deberían tratarse con un único formato rígido. Wheelmove propone un sistema modular en el que el usuario puede adaptar su configuración según el contexto:
- En interiores, el sistema puede comportarse como una silla compacta y maniobrable.
- En exteriores, se transforma en una solución robusta capaz de enfrentar terrenos irregulares.
- En situaciones específicas, puede ajustarse para transferencias, descanso, acompañamiento o asistencia prolongada.
Esta adaptabilidad no solo mejora la movilidad, sino que reduce la dependencia constante de terceros, uno de los grandes dolores históricos de la accesibilidad.
Accesibilidad como experiencia, no como concesión
Uno de los aspectos más disruptivos de Wheelmove es su enfoque cultural. La tecnología no está diseñada desde la carencia, sino desde la oportunidad de brindar al usuario oportunidades de movimiento pleno.
El diseño es contemporáneo, limpio, alejado del imaginario médico-industrial que durante años ha acompañado a los dispositivos de asistencia. Esto importa más de lo que parece: cuando un dispositivo no “grita” discapacidad sino innovación, capaz de devolver la confianza, autoestima y presencia social a quien lo utiliza.
Wheelmove no busca ocultar la discapacidad, pero sí eliminar el estigma que la rodea.

Autonomía real: el verdadero salto de accesibilidad
La accesibilidad tradicional suele centrarse en rampas, elevadores y permisos. Wheelmove apunta más lejos: autonomía funcional cotidiana. Esto se traduce en:
- Menos necesidad de asistencia para desplazarse
- Mayor control sobre postura, ritmo y trayectos
- Capacidad de adaptarse a diferentes espacios sin cambiar de dispositivo
- Reducción del desgaste físico y mental del usuario
Para personas con discapacidad, esta diferencia no es incremental: es transformadora. Este tipo de soluciones también abre la puerta a integraciones futuras con sensores, IA, domótica y entornos urbanos inteligentes, donde el usuario no tenga que adaptarse del todo al ambiente!
Expectativa justificada
Wheelmove representa una nueva generación de tecnología asistiva que deja atrás la lógica del “mínimo necesario” y apuesta por algo más ambicioso: libertad de movimiento, autonomía y diseño con sentido humano.
Si esta visión logra escalar y llegar a más mercados, podría marcar un antes y un después en cómo entendemos la discapacidad, no como una limitación que se tolera, sino como una condición que merece tecnología a la altura de la vida real.





