El impacto de los aranceles de Trump en el mundo tech

Las acciones de las Big Tech se desplomaron luego del anuncio del Presidente Trump de aranceles para todo el mundo

Llegó el “día de la liberación” anunciado por el Presidente Donald Trump y con él, el anuncio de aranceles para todos los productos provenientes de casi 100 países con los que Estados Unidos mantiene relaciones comerciales. 34% (mas el 20% ya impuesto) para productos importados desde China, 46% para aquellos provenientes de Vietnam, 32% si vienen de Taiwan y 26% si vienen de la India, entre otros, hacen parte del anuncio hecho por el propio Presidente.

Y las reacciones del mercado no se hicieron esperar. En el mundo tech, todas las compañías vieron cómo el precio de sus acciones cayeron: Apple -7%, Nvidia -5%, AMD – 5%, Google -3%, Meta -5%, Tesla -6%, Microsoft -3%, Amazon -6%, los futuros de las acciones cayeron de forma transversal y los contratos que rastrean el S&P 500 cayeron en más de un 3%, mientras que los que rastrean el Nasdaq 100 de alta tecnología cayendo un 4%.

Apple, Nvidia y Amazon, las más golpeadas

Apple

El que recibió el golpe más grande fue el gigante de Cupertino, la compañía más grande del mundo por capitalización de mercado, que vio sus acciones caer en hasta 7% durante extra hours. La razón es clara y visible: un 54% de aranceles a todos los productos que hoy produce en China. Y es que aunque Tim Cook y su equipo han venido trabajando desde la pandemia en disminuir su dependencia de China moviendo parte de su fabricación y ensamblaje hacia países como India y Vietnam, pues a estos también les aplicarán aranceles de 26% y 46%, respectivamente.

Es más, toda la fabricación de chips de última generación para los iPhone, iPad, Apple Watch, Mac, Apple TV y demás se hace en Taiwan a quien Trump le acaba de imponer un arancel de 32%.

Así, Apple tiene 2 opciones (ninguna buena) que han llevado a que el precio de su acción baje: la primera es subir los precios de sus productos para compensar el aumento en los costos de importación de los mismos, lo que sin duda afectará la demanda y lo podría poner en problemas con  Trump, quien ya ha amenazado a los fabricantes de vehículos si llegan a subir sus precios.

La segunda es “tragarse” el sobrecosto y mantener los precios, lo que afectaría la utilidad de la empresa y su flujo de caja, disminuyendo el dinero disponible para repartir como utilidades o dividendos.

Nvidia

Nvidia produce TODOS sus chips en Taiwan. Toma! 32% de arancel. Y ensambla sus servidores en Mexico a quien ya Trump ha anunciado le impondrá 25% de aranceles.  Pero lo más grave es que el 50% de sus ingresos provienen de clientes en los Estados Unidos, con miras a incrementarse por los grandes proyectos de Inteligencia Artificial que se han anunciado recientemente. Es decir que los costos de Nvidia aumentarán para la mitad de sus clientes, lo que sin duda generará un impacto en las utilidades de la compañía.

Amazon

Y, claro, Amazon – el gigante del comercio electrónico – sentirá el impacto más por el lado de la demanda pues con los márgenes que maneja en su operación de retail es casi imposible que asuma el costo de los aranceles y por ende todos los productos que venda en Estados Unidos serán más costosos, afectando la demanda.

La errada lógica de Trump con sus aranceles

Más allá de la “reciprocidad” de la que habla el Presidente cuando habla de aranceles, su real interés es el de volver a traer la producción de bienes y servicios a Estados Unidos, algo en lo que ya falló en su primer mandato. Su lógica es que si importar es más caro, pues es mejor producir localmente. Al subir los precios de lo que traemos (a) los productos locales son más competitivos y (b) eso ocurre incluso si los costos de producción locales son más altos.

El problema, por lo menos en el sector tecnológico, es que los costos de la mano de obra, las regulaciones, el conocimiento y expertise, la infraestructura, la calidad de la mano de obra local y el bajo acceso a los minerales requeridos hacen inviable que los chips, servidores, computadores, teléfonos, tabletas, relojes inteligentes y demás se comiencen a producir localmente en el corto plazo. Y peor cuando el propio Trump decidió hace 2 días eliminar el único plan de incentivos que ha tenido EEUU para fomentar esta industria, el Chips Act, un proyecto de ley apoyado por ambos partidos y firmado por la administración de Joe Biden.

Un apéndice importante: el empleo. Trump cree que el traer esas fábricas de vuelta a EEUU (cosa que tomará años), generará muchos empleos. El problema, como ya vimos en su administración pasada, es que cuando los fabricantes se ven obligados a abrir plantas en territorio norteamericano, aprovechan para construir plantas super modernas, super automatizadas, mecanizadas, en las que hoy se necesita solo 1 por cada 10 empleados que se usaban en el pasado. Así, la cantidad de empleos que se producen es baja con respecto a las expectativas de los políticos y es empleo altamente especializado, que conlleva a remuneraciones altas y que pueden terminar impactando negativamente a las zonas de influencia de dichas plantas por los efectos de la gentrificación que puede generar.

Y si a eso le sumamos que así como entre el 2023 y 2024 vimos el boom de la IA Generativa, en el 2025 y 2026 ese boom transicionará del internet al mundo físico, lo que terminaremos viendo es una aceleración en la adopción de robots de todo tipo, pero sobre todo de tipo humanoide como estos de Figure AI.

 

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