Reconocimiento de voz

El jueves pasado recorrí casi 28 kilómetros por los pasillos del CES. Iba en búsqueda de algo, indeterminado aún, que me hiciera decir ¡WOW! No lo encontré. No quiero decir con eso que el CES fuera una desilusión. Por el contrario. Pero no encontrar algo extraordinario en el CES es la muestra evidente de lo que está sucediendo en el mundo de la tecnología.

El CES es primordialmente un show de hardware. En sus pasillos se reúne la mayor cantidad de fabricantes de dispositivos del planeta. Mas de la mitad son fabricantes de “cables y conectores” de la China que pasan sin pena ni gloria por el show. Los stands más llamativos, y obviamente visitados, son los de los grandes fabricantes de televisores. Samsung, LG, Sony, Panasonic, etc… Aunque este año también se gastaron millones en su montaje, en estos stands tampoco encontré algo llamativo. ¿Qué es lo que sucede en el mundo de la tecnologia?.

El futuro inmediato de las grandes pantallas, es ser conspicuo

La tecnología entra por los ojos

Hasta hace un par de años, los grandes fabricantes de televisores competían por mostrar la pantalla mas grande del CES. En ese entonces la industria de las grandes pantallas estaba en pleno furor. Prácticamente todos los consumidores cambiamos nuestros televisores por otros planos y de mayor tamaño.

Pero no solo era importante el tamaño. También la forma. En esencia queríamos replicar la experiencia de un teatro en nuestras casas. Así, con las pantallas curvas, los fabricantes buscaron crear un ambiente “envolvente”. También llegaron los excesos, pantallas flexibles, curvaturas extremas, tamaños que excedían el de cualquier pared, se veían por doquiera. Esos eran los ¡WOW! de antes. Pero entretanto el mercado de las grandes pantallas dejó de crecer. Finalmente llegamos al punto de la saturación. Cada hogar le puso una pantalla a cada habitación.

Acorde, los fabricantes han cambiando su aproximación. El ciclo de vida de un televisor es relativamente largo entre los productos de tecnología. Si los consumidores van a cambiar nuevamente las pantallas, es necesario un argumento diferente. Las investigaciones de mercado de la industria indican que los consumidores seguimos queriendo grandes pantallas. Pero también muestran que queremos un “footprint” menor. Así, en la muestra no vimos el televisor mas grande, pero si el mas delgado. No vimos el que tiene el sistema de sonido con mas parlantes, pero vimos muchos que mueven los componentes de mayor tamaño hacia las “barras de sonido”. De hecho el dispositivo que mas me llamó la atención, es un pequeño diseño conceptual de Sony que proyecta imágenes contra la pared, o contra un tablero en el piso. Su version mas grande está mimetizada dentro de un mueble como cualquiera otro de una casa.

El énfasis está en los controles de voz

Al mismo tiempo que estamos buscando minimizar el footprint de los dispositivos, queremos simplificar su manejo. Si tiene que usar mas de un control remoto para ver televisión, entiende perfectamente el problema. La solución no es crear un control remoto más práctico. La solución es eliminarlo completamente.

El reconocimiento de voz es el que habilita estos cambios. En la presentación mas interesante que escuché en la “parte académica” del CES, aprendí que hemos llegado a la paridad entre el reconocimiento de voz humano y el tecnológico. En esencia un computador y una persona entienden el mismo porcentaje de las palabras que dice un humano (95%). Asi fue como se abrió la posibilidad de eliminar completamente el control remoto. Eliminarlo ademas es atractivo como negocio. El reconocimiento de voz reduce costos. Las interfaces gráficas son costosas por la necesidad de una pantalla, y quedan restringidas por la capacidad de batería. Con la voz, al tratarse de un manejo de información, además es posible ganar perspectiva sobre los patrones de uso. Es decir que controlar dispositivos con voz, ayudara a que cada vez sean mas precisos frente a nuestros gustos.

Por esta razón es que el gran ganador del CES fue el Amazon Echo. Para quienes no lo conocen, el Echo es un dispositivo sin mayores pretensiones, que salió al mercado hace un par de años. Su único trabajo es escuchar. Pero en el momento en que la persona lo invoca, se vuelve un instrumento poderoso. Puede ser un control remoto. O puede ser un asistente digital para toda su familia. Simplemente es una nueva interfaz con el mundo digital. Su funcionamiento es similar a Siri, de Apple. Se invoca llamando a “Alexa” seguido de una orden. Por ejemplo: *“Alexa compra los ingredientes spaghetti bolognesa”.

Digo que Amazon Echo fue el ganador, porque las integraciones con Alexa se veían por miles en los pasillos. El asunto es que el reconocimiento de voz, y la inteligencia artificial, no son tecnologías visualmente atractivas. Justamente su razón de existir es conspícua. Funcionan sin muchas pretensiones, entre menos los veamos mejor.

El software se esta comiendo al mundo

Marc Andreesen acuñó esta frase famosa en un artículo visionario de hace ya media década. Como el énfasis tecnológico es en la voz, y los dispositivos buscan no ser tan llamativos, la tecnologia se esta concentrando en el software. El CES no es un show de software, luego se podría decir que yo no estaba viendo lo mas avanzado de la tecnologia. O mejor dicho, si. Estaba viendo los primeros prototipos de lo que el software puede hacer, su manifestación física.

Por estas razones creo que no había razón para encontrar el próximo gadget super-atractivo. Estamos en un momento de inflexión tecnológica. Vamos a cambiar de interfaz, por una más natural y menos llamativa. ¿Están listos para lo que viene?

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About Andrés Waldraff

Geek de corazón, pero administrador de profesión, estoy sentado en la confluencia entre los negocios y la tecnología. Soy emprendedor e inversionista. Hoy dedico mi tiempo a mi mayor pasión, impulsar la innovación empresarial a través del emprendimiento. Me puede encontrar en Twitter como @awaldraff

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CES 2017, EDITORIAL

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