El fin de semana pasado se estrenó La Mujer Maravilla en cine y parece ser un éxito de taquilla con sus $100.5 millones de dólares recaudados en los Estados Unidos. Hmmm lo que es noticia es que es la primera vez que una película dirigida por una mujer se gana tanto dinero….Ah. Claro es que eso es distinto pero igualmente importante.
Y si por fin, hay una película de super heroes donde la protagonista es mujer y qué mujer. Y donde la dirección la lleva a cabo una mujer.

La Mujer Maravilla es mi super héroe favorita. Desde que Linda Carter daba dos vueltas y quedaba convertida en toda una súper héroe con capa y poderes sobrenaturales. No me acuerdo de otras heroinas de ese estilo. Buscando entre mis recuerdos y los de mis contemporáneas tampoco encontramos muchas mujeres como ella. Gatubela podría ser otra pero no ella no tuvo su propio comics ni serie ni película ni nada.

¿Y qué tiene que ver La Mujer Maravilla, la directora de su película y Gatubela?

Pues tienen que ver todo, todo con relación a la importancia de los role models o de los modelos a seguir. En efecto, estudios como este  han mostrando que tener modelos a seguir es de suma importancia para que los más jóvenes se decidan a completar sus estudios de bachillerato, por ejemplo. Y es una de las pocas verdades de a puño en el mundo de la educación. 

Es importante que los niños y los jóvenes se den cuenta que su camino de vida adulta está lleno de oportunidades y lleno de posibilidades. Y si las máquinas van a reemplazar muchos trabajos. Pero también es cierto que hoy, no sabemos cuales son las actividades laborales del futuro y hay que ir preparándose académicamente, socialmente y con modelos a seguir.

Entonces es MUY relevante tener modelos a seguir que estén rompiendo estereotipos y que estén “en la cima de la frontera del conocimiento” como dicen los expertos en temas de innovación.  Modelos que muestren que el género NO es una razón para no ser astronauta, científico, maestro, artista o lo que cada uno decida hacer. 

La realidad lo que muestra es que la mayoría de los modelos a seguir son hombres. Las voces con opiniones valiosas son masculinas. Los deportistas más famosos son hombres. Todavía le preguntan a Serena Williams porque no se sonríe después de ganar un torneo “peleadísimo“. Y todavía hacen parte del debate político, los zapatos de la candidata. En la vida académica, las investigadoras saben que sufren una penalidad llamada maternidad y crianza…y así todos y todas vamos por el mundo pensando que no hay mujeres con opiniones, que a pesar de ser una de las deportistas MAS impresionantes del tenis lo que debe hacer es sonreir (a ver cuando le preguntan a Andrew Murray que se sonría después de ganar un partido).

 Las mujeres nos quedamos con la sensación que no hay espacio para nosotras. Parece que la sociedad como un todo tiene esa idea. Solo viendo las cifras de las brechas de salarios entre hombres y mujeres uno se termina de convencer de eso. Esto lo que quiere decir es que hay que convocar a más voces, invitar a más debates y seguir la conversación y la acción para que se cierre la brecha salarial, por ejemplo. 

Y SI todos podemos ser heroes como dice la canción maravillosa de David Bowie, y no solo por un día. Y por eso se necesitan MAS mujeres heroínas en las películas, más directoras de cine, más mujeres liderando en el mundo de la tecnología, más mujeres hablando en los medios y mostrando su experticia. Y más mujeres con 100% de fluidez digital. 

Y necesitamos mas Mujeres Maravillas en el cine, el mundo profesional, en las noticias y en todos los ámbitos de nuestra vida.





 

 

Catalina Valenzuela

About Catalina Valenzuela

Maestra y estudiante perpetua. Intrigada por la interacción entre la tecnología y la educación. Cree que todos y todas se merecen una educación de calidad. Edupreneur. Lectora voraz. Exploradora de comida interesante con sabor a casa y a mundo. Mamá y esposa.

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