La resurrección del Galaxy Note 8 resultaba insospechada a comienzos de 2017. El escándalo de las baterías explosivas auguraba el ocaso de la línea. El golpe recibido por la marca coreana se reflejó en un lánguido tercer trimestre de 2016. Durante ese periodo, las ganancias operativas cayeron más de 30 por ciento con respecto al año anterior. Pero Samsung no claudicó. Primero, anunció el relanzamiento del Galaxy Note 7 bajo el nombre de ‘Fan Edition’.  Esta versión llegaría al mercado con una batería más pequeña (3.200 miliamperios/hora frente a los 3.500 de la edición original).

Ahora, anunciaron el Note 8. El nombre de la familia se mantuvo. Durante el lanzamiento, la plana mayor de Samsung agradeció la incólume lealtad de los seguidores de la firma, lealtad que los mantuvo, según sus palabras, firmes en su empeño de mejorar su producto y mantener su nombre con vida.

El Note 8 es, en esencia, una versión más grande del Galaxy S8 y S8 Plus, con algunas mejoras puntuales, en particular en el apartado de la cámara. La fecha de llegada en Colombia se estima para finales de septiembre o comienzos de octubre.

Lo bueno



Pantalla Infinity Display.
 Al igual que en el Galaxy S8, nos encontramos ante un monitor Super Amoled que cubre más del 80 por ciento de la cara frontal del dispositivo (83,2 por ciento para ser precisos). Es un detalle atractivo desde la perspectiva estética y permite que el teléfono mantenga unas dimensiones manejables –con una sola mano- a pesar de hacer gala de una pantalla de 6,3 pulgadas.

El teléfono consigue ser menos ancho que el iPhone 7 Plus (de tan ‘solo’ 5,7 pulgadas). Mientras el terminal de la manzana mide 7,8 cm de ancho, el de Samsung alcanza los 7,5 cm. El teléfono coreano es más alto, eso sí, con 16,2 cm en sentido vertical, frente a los 15,8cm del iPhone 7 Plus.

Un diseño levemente menos curvado. El Note 8 le agradará a quienes no comulgan con los pronunciados bordes curvos del Galaxy S8. En este modelo, los extremos son más rectilíneos. Samsung concibe la pantalla del Note 8 como un lienzo sobre el cual se puede dibujar a través del lápiz electrónico incluido en la caja. Por ende, cobra sentido que hayan querido maximizar la superficie plana a disposición del usuario.

Más RAM. El Note 8 cuenta con 6 GB de RAM en lugar de 4 GB. Es probable que ello no redunde en una mejora notoria del rendimiento, pero es una jugada de mercadeo que puede rendir frutos. Cabe recordar que ya existen otros exponentes del universo Android, como el OnePlus 5, cuyo gancho de venta ha sido la inclusión de 6 GB de RAM o incluso más.

Mantienen la ranura de expansión de memoria. El zócalo para tarjetas MicroSD, de hasta 256 GB, sigue presente. No solo eso, el puerto de 3,5 mm para audio también. Samsung reconoce que no pueden seguir exactamente los mismos pasos tecnológicos de Apple si quiere diferenciarse.

La cámara es doble y es mejor que la del iPhone. En términos tecnológicos, Samsung siguió los pasos de Apple en el apartado de la cámara. Introdujeron dos sensores, cada uno de 12 MP. Uno de ellos cuenta con un lente gran angular con apertura focal de f/1,7 y el otro dispone de un teleobjetivo con una capacidad de aumento de 2X. Ese segundo sensor cuenta con una apertura focal de f/2,4. Ambos, a diferencia de su archirrival de Cupertino, introducen estabilizador óptico.

Mejor conectividad. El Galaxy S8 es compatible con Bluetooth 5.0, LTE Cat 16, Gigabit LTE y Gigabit wifi. Además, soporta la tecnología MU-MIMO (que hará que la conexión wifi sea más rápida).

Samsung DeX. El usuario podrá conectar su celular a una pantalla de mayores dimensiones (como lo es una de PC) y usarlo como si fuera su computador, gracias a una suerte de base llamada DeX.

En la pantalla, se desplegará una versión de Android optimizada para usar teclado y ratón, con ventanas, menús contextuales y la versión de escritorio de Google Chrome. Es compatible con Office, Acrobat Reader y soluciones para acceder a escritorios virtuales.

La base DeX es compatible con monitores que utilicen conexión HDMI y permite conectar tanto teclado como ratón por USB, RF o Bluetooth. El accesorio incluye, además, dos puertos USB 2.0 y un conector USB-C. El Galaxy Note 8 se recarga mientras esté insertado en la base.

El S-Pen. Una de las razones para comprar este teléfono es su lápiz electrónico. Está lleno de trucos y sorpresas. Se pueden tomar hasta 100 páginas de notas en el modo Screen Off Memo. Este modo, para quienes no lo conocen, permite escribir anotaciones sobre la pantalla así se encuentre apagada o bloqueada. También se pueden resaltar frases completas (de una página web o de un texto cualquiera) y el S-Pen las puede traducir en 71 idiomas diferentes.

Un mejor modo de retrato. Si le toma una foto a un sujeto de su preferencia, podrá generar un efecto de desenfoque que podrá atenuar o eliminar por completo con ayuda del software de posprocesamiento del Note 8.

Lo malo

Es casi idéntico al Galaxy S8 Plus. Si usted adquirió el último teléfono de la línea S, se encontrará con que dispone de casi las mismas características. Procesador Exynos 8895 para la mayoría de países y un Qualcomm Snapdragon 835 para China y para Estados Unidos. Resiste al agua y al polvo, cuenta con un asistente virtual llamado Bixby y ofrece las virtudes del velocísimo lector de iris como sistema de identificación. Incluso trae los mismos audífonos AKG Harman. La cámara sería idéntica de no ser porque incluyeron el segundo sensor.

El lector de huellas sigue ahí… Es increíble. Volvieron a colocar el lector de huellas al lado de la cámara, ¿es en serio? Y, una vez más, es un pequeño rectángulo difícil de alcanzar con el dedo. Los consumidores exigimos una explicación. Se versaba que el Galaxy S8 había resultado con ese magno error de diseño porque Samsung se encontraba de afán y sin ideas. ¿Cómo pueden caer en el mismo error dos veces?

Solo una versión de 64 GB. Por ahora, 64 GB parecen más que suficientes, pero lo cierto es que más de un usuario deberá comprar una tarjeta MicroSD para expandir su almacenamiento eventualmente. Por ejemplo, yo cuento con un iPhone 7 de 128 GB, pero como debo capturar videos de forma constante, ya he ocupado 78 GB.

Batería. Los 3.300 miliamperios prometen durar todo un día de trabajo. Pero ¿por qué no apostar por una batería de mayor tamaño si estamos ante un dispositivo idóneo para ejecutivos? Si Huawei es capaz de introducir una pila de 4.000 miliamperios/hora en dispositivos de similar envergadura, ¿por qué el Note 8 se debe conformar con una batería de ese tamaño?

Android 7.1. Habría sido un gran golpe de escena que llegaran al mercado con la última versión de Android, la 8.0 o Oreo.

Lo feo

Precio. Con el Note 8 entramos a una nueva era de teléfonos cuyo precio base supera los 900 dólares. Los principales operadores de Estados Unidos lo venden entre 930 y 960 dólares. Esto en Colombia nos lleva a pensar en un valor de venta inimaginable en otros tiempos: cerca de 5 millones de pesos. Bueno, al menos darán descuentos a quienes hayan comprado el Galaxy Note 7 el año pasado.

Bixby todavía no entiende español. El asistente de voz de Samsung llega a 200 países, pero solo entiende inglés y coreano.

ÉDGAR MEDINA
Editor de TECHcetera
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Edgar Medina

About Edgar Medina

Empecé a programar páginas web cuando todavía no existían ni Facebook ni Youtube. Alcancé a ver a Napster con vida y mi pasatiempo era hackear sitios web de Pokémon cuando era adolescente. Uno de los momentos más gloriosos de mi vida fue cuando logré asesinar a Hitler en Wolfenstein 3D. Mi pasión por la tecnología se conjuga con mi amor por las letras y por el mundo digital. He escrito para La República, Semana, El Tiempo, Portafolio y la revista Donjuán. Ahora soy el editor web de TECHcetera y trabajo como director de marketing para Workep, un emprendimiento colombiano.

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celulares, EDITORIAL

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