El concepto de innovación es la última moda entre las empresas. Hace algunos años tuve la oportunidad de hacer un corto estudio sobre este tema. En el transcurso de un año conversé con mas de 100 empresas colombianas. Mas de 85 de ellas declararon que la innovación es uno de sus pilares estratégicos. Todas ellas, sin excepción, dijeron tener un presupuesto, cuyo promedio ronda los 2 millones de dólares anuales, para ejecutar la innovación. La ejecución de estos recursos es mínima, mi estimación es que menos del 15% de los presupuestos han sido ejecutados. Conclusión: Las empresas quieren innovar, pero no saben como.

Hay gran confusión entre los empresarios. Se lanzan al aire términos como disrupción digital, e-commerce, automatización, etc… Mi impresión personal es que muy pocos líderes tienen claro de que se trata todo esto. Para la gran mayoría de ellos innovación es un sinónimo de implementación de tecnología. Para la muestra un botón, hace poco mas de dos meses escribí acerca de uno de los bancos mas grandes de Colombia. Este banco declaró en un evento masivo con cubrimiento de los medios, su mas reciente “innovación”, la posibilidad de consultar saldos a través de Twitter. Puedo imaginarme que esta iniciativa nace de la presión que impusieron los ejecutivos sobre su gerente de innovación. ¿Cuantas ideas novedosas produjo hoy?

Siendo sinceros, es muy difícil llegar a una definición estándar de innovación. Cada ejecutivo, cada empresa, ve el tema desde una perspectiva diferente. No obstante hay ciertos marcos de pensamiento que permiten ordenar el tema. Uno de los mas aceptados dice que las empresas deben conformar portafolios con tres tipos de iniciativas.

  1. Iniciativas de mejora contínua, que mantienen los productos y servicios actuales al tope de sus categorías. Déjenme usar a Apple para ilustrar el ejemplo. Una mejora es el cambio de diseño, o una nueva funcionalidad básica del iPhone. En principio es lo mismo, pero ahora estará disponible por algo que lo hace mas barato/eficiente, etc…

  2. Iniciativas de extensión que amplían el alcance de productos o servicios ya existentes. Estas iniciativas buscan cambiar completamente la dinámica de un producto, para hacerlo interesante a nuevos segmentos. Por ejemplo cuando Apple lanza un nuevo kit de desarrollo como HealthKit, hace que su producto sea interesante para el segmento de la salud.

  3. Iniciativas disruptivas que crean nuevos modelos de negocio. Estamos hablando de ofrecer nuevos valores a los usuarios con modelos de negocio completamente diferentes. Así, estamos viendo como Apple cada vez presiona mas hacia la oferta de servicios tecnológicos pagados como iCloud, Apple Music, etc… Estos servicios proveen una nueva linea de ingresos que pueda sostener a la compañía en el largo plazo.

Obviamente para diferenciarse de los competidores, las innovaciones deben tratar de hacer cosas que los demás no hacen, pero no necesariamente se trata de inventarse de nuevo la rueda. Así, es claro que la gran excepción a la regla de la innovación es ese sorpresivo descubrimiento maravilloso que de la noche a la mañana cambia la estructura competitiva de una compañía.

En resumen, las empresas que mejor innovan, mezclan estos tres tipos de innovaciones en un portafolio y de esta manera hacen apuestas a su corto, mediano, y largo plazo. Por lo general la primera coincidencia es que estas apuestas van acompañadas de tecnología. Pero hay que ser cuidadosos. El problema, normalmente, no es de tecnología. En lo que he visto personalmente, el asunto está sustentado en el conocimiento del cliente y en las promesas que la organización hace. Si, por ejemplo, un banco detecta entre sus clientes, la necesidad de obtener liquidez inmediata, pues promete una linea de crédito que se desembolsa en horas o pocos días. Con esa promesa en la mano, puede diseñar procesos que cumplan la promesa, soportados, como sea ideal, por personal o tecnología.

En Silicon Valley, que consideramos hoy la meca de la innovación, los genios de la innovación están revisando problemas mundanos, que apelan a la necesidad de millones de usuarios, como por ejemplo tomar un taxi. Lo reducen a su mínima expresión. Por ejemplo tocar un botón en el celular para que aparezca un taxi al frente de la casa. Luego eliminan todo lo que era considerado clave y que no produce valor, como por ejemplo ser el dueño del vehículo. Como resultado obtienen innovaciones reconocidas, que producen billones en valor, como Uber.

La dificultad de las empresas, proviene principalmente del último paso. Eliminar todo lo que considera clave. Por naturaleza las personas somos aversas al cambio. Además nuestro sistema educativo históricamente ha formado líderes dedicados a proteger el status quo y maximizar el retorno de la estabilidad. Así que para hacer innovación, lo primordial es cambiar la cultura organizacional. Es obligatorio implementar una nueva cultura que acepte por una que acepte y permita eliminar o por lo menos cuestionar lo que se considere clave. Ese es factor clave de la innovación. Sabiendo eso, el problema es de como implementar la solución. Pero ese será tema de otro post.

About Andrés Waldraff

Geek de corazón, pero administrador de profesión, estoy sentado en la confluencia entre los negocios y la tecnología. Soy emprendedor e inversionista. Hoy dedico mi tiempo a mi mayor pasión, impulsar la innovación empresarial a través del emprendimiento. Me puede encontrar en Twitter como @awaldraff

Category

EDITORIAL

Tags

, ,