Resumen

Lo mejor: animaciones realistas. Controles precisos y fáciles de aprender para los novatos como yo. Partidas emocionantes. 

Por mejorar: la falta de licencias. Tiempos de carga largos. Demasiada diferencia en los niveles de dificultad. Los comentaristas son aburridos, desesperantes y repetitivos.

8,5


Muy bueno

Veo fútbol cada cuatro años cuando se lleva a cabo un Mundial. Por ende, no soy un experto en este deporte. Aún así, Pro Evolution Soccer 2018 (PES 2018) logró atraparme porque su mecánica de juego es sencilla y emocionante. Su mayor falencia sigue siendo la falta de licencias.  Los encuentros pierden encanto cuando, por ejemplo, el Real Madrid no asoma entre las opciones y debes adivinar que su mítico nombre ha sido reemplazado por MD White.

Que haya tantos equipos con designaciones inusuales, golpea de forma negativa la experiencia. Sobre todo para un jugador casual como yo, con conocimiento básico del balompié. El Chelsea es el London FC. El Celta de Vigo es el GA Cyan. El AN White Red es el Sevilla. Muchos de estos apelativos no se asemejan en absoluto a los nombres reales de los oncenos. De modo que saber qué selección tenemos en frente se convierte en un acertijo o, en su defecto, en una razón para acudir a Google.

Este detalle ha alejado a un porcentaje significativo de los fanáticos del fútbol de la serie PES. Es una pena porque al margen de ese detalle, las partidas ofrecen una jugabilidad sobresaliente. Los movimientos de los jugadores se ven naturales. Las animaciones manejan un alto grado de realismo. Mi madre llegó a creer que estaba viendo un encuentro real la primera vez que vio, de improviso, PES en el televisor.

Ejecutar pases, tiros al arco, y cualquier otro tipo de movimiento ofensivo es sencillo y opera con fluidez. Los jugadores se sienten humanos. A veces fallan entregando el balón. A veces están distraídos y pierden una oportunidad de gol.

Por otra parte, en el abanico de opciones defensivas, PES aún debe mejorar. Existen pocas posibilidades para quitarle el balón al rival. Lanzarse por la esférica casi siempre resulta en falta e interceptar un pase no es sencillo. No es raro que veamos un desorden total en el área cuando los jugadores luchan por recuperar la pelota.

Los arqueros solían ser torpes en ediciones anteriores de PES. Ahora son justo lo contrario. Su agilidad asombra y marcar un gol puede volverse una auténtica proeza. Son tan ágiles como un gato.

He identificado ciertos patrones en el comportamiento de los equipos. Al iniciar las disputas, vemos a los jugadores llenos de energía y fuerza, llegando con ímpetu y rapidez al arco contrario. Al cierre, el ritmo es más pausado. Se siente el cansancio.

Cuando uno de los oncenos ha recibido varios goles, se puede notar su bajón anímico. Marcar más tantos se vuelve más sencillo porque varios jugadores contrarios empiezan a dejar de arremeter con la misma intensidad. Así mismo, cuando un seleccionado ha anotado una serie de goles, se siente su vigor, su ‘momentum’.

La física del balón es sobresaliente. Se puede notar la diferencia entre un tiro con el empeine y uno con la punta. No hay dos cabezazos iguales. El comportamiento de la esférica cambia si la grama está húmeda o empantanada. 

PES 2018 permite ajustar el ritmo del juego. Hay cuatro ‘velocidades’ disponibles. La más baja permite encuentros pausados, metódicos. La más rápida es garante de disputas frenéticas.

Si usted es un gran fanático del fútbol, encontrará interesantes los otros modos de juego: myClub, Master League y Become a Legend.

En myClub podrá crear su propio equipo y usar los jugadores en partidas cooperativas en línea. En Master League se asume el oficio de un director técnico durante una temporada. En Become a Legend se maneja la carrera de un jugador específico. Para un novato como yo, son modos que sobran y hasta resultan extraños, pero para un fiel seguidor del balompié y sus vericuetos, pueden ser un añadido valioso.

Aspectos a trabajar para futuras entregas

Varios aspectos deben trabajarse para fortalecer la experiencia: por un lado, los aficionados en la gradas se siguen viendo como si fueran figuras de cartón; por otro, los comentaristas manejan un abanico reducido de frases. Sus apuntes se vuelven repetitivos y cansinos. En tercer lugar, los efectos de sonido son apenas los necesarios, no asombran.

Además, se siente que le falta empeño al diseño de las piezas gráficas informativas (como lo es la caja donde salen los goles o la tabla donde se muestran las estadísticas durante el partido) y a los menús. Son poco agraciados y merecen algo más de amor por parte de Konami.

Si jugamos contra la máquina, llama la atención la exagerada diferencia entre los niveles de dificultad. Meter siete goles en Amateur me resultó fácil. Marcar un solo tanto en Normal me costó sudor y lágrimas. En Profesional me aniquilaron como si fuera un insecto y nunca me pude acercar a la portería contraria. ¿Por qué no acudir a una escala numérica que vaya de 0 a 100, para definir el grado de dificultad de forma más precisa, tal como se maneja en F1 2017?

De igual manera, las celebraciones cuando se marca un tanto deben pulirse. Ver de cerca el modelado de los personajes deja en evidencia ciertas falencias en su construcción y en la naturalidad de la animación. Las expresiones faciales se ven acartonadas.

Algunos rostros gozan de un realismo notable. Por ejemplo, los del Barcelona asombran. La mayoría no llegan a ese nivel de detalle, pero permiten identificar sin dificultad al jugador. La grama se ve más realista que en PES 2017, pero el manejo de las sombras y de las luces todavía no es tan bueno como el de FIFA 17 (aún no he jugado el 18).

Si usted es de México o de Colombia, le dolerá saber que las ligas de esos países no existen en PES (al menos sí están Millonarios y Atlético Nacional, pero poco más). El juego permite disputar la Liga de Campeones, la Eurocopa, la Liga de Campeones AFC (la de Asia), las diferentes ligas nacionales disponibles y algunas copas, entre ellas la Suramericana.
 
Por último: por favor, Konami, mejora los tiempos de carga, son ridículamente largos. En un futuro brindaré mis impresiones sobre el modo en línea.

¿Qué opinan de PES 2018?

ÉDGAR MEDINA
Editor de TECHcetera
@EdgarMed en Twitter

  • Kike

    Lo de las licencias de equipos como el Madrid que vienen con nombres falsos se soluciona con un Option File (OF). Hay varios editores y son GRATUITOS. Pes Universe es uno de los más conocidos y el que uso personalmente. Es solo cargar las plantillas y listo. Todo licenciado. En cuanto a lo demás pues si. Siempre hay cosas que mejorar.

    Una pena que muchos jueguen FIFA, que es espantoso en jugabilidad y no tiene mucho de simulación, solo por licencias cuando es algo que se instala en 3 minutos.

    PES sin dudas es el mejor simulador actualmente.

    Saludos.

    • Edgar Medina

      Eso funciona en Xbox One?

  • Pingback: FIFA 18 me gustó tanto como PES 2018 - TECHcetera()

Edgar Medina

About Edgar Medina

Empecé a programar páginas web cuando todavía no existían ni Facebook ni Youtube. Alcancé a ver a Napster con vida y mi pasatiempo era hackear sitios web de Pokémon cuando era adolescente. Uno de los momentos más gloriosos de mi vida fue cuando logré asesinar a Hitler en Wolfenstein 3D. Mi pasión por la tecnología se conjuga con mi amor por las letras y por el mundo digital. He escrito para La República, Semana, El Tiempo, Portafolio y la revista Donjuán. Ahora soy el editor web de TECHcetera y trabajo como director de marketing para Workep, un emprendimiento colombiano.

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EDITORIAL, Videojuegos

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