Hoy por hoy, tener una colección se ha convertido en un hobby bastante popular. Ya hay algunos vieja guardia que tienen colecciones de billetes, otros tantos de estampillas y hay grandes grupos de entusiastas de los modelos a escala y de los Hotwheels (entre los que me encuentro). Sin embargo, desde hace poco a comenzando a emerger la tendencia de coleccionar artículos tecnológicos. Desde consolas hasta computadores, en Colombia poco a poco, la escena e-collector ha comenzado a crecer.

Hay que tener en cuenta varias cosas:

  • No por ser viejo es “coleccionable”. Pasa sobre todo en el mundo de las cámaras, que se anuncian por plataformas como Mercado Libre o OLX o, incluso, en ventas de mercados de las pulgas. Las personas asumen que algo por ser viejo o tener un diseño retro es inmediatamente coleccionable. Como dije hace algunos meses en un artículo, hay una gran diferencia entre comprar una joya y, simplemente, la basura de alguien más.
  • Si no funciona, olvídese: Tan sólo en objetos muy específicos algo es coleccionable a pesar de no funcionar. Es el caso por ejemplo, de artículos únicos cuya fuente de alimentación no se consigue o dependen de otros elementos para mostrar plenamente sus capacidades. Es así como, se puede coleccionar un reproductor de 8 pistas a pesar de no conseguir los cartuchos necesarios para disfrutarlo. En todo caso es la excepción y no la regla. Simplemente, si no funciona o no puede ser arreglado, no hay mucho más que decir sobre su valor.
  • No olvide las tres reglas: Para saber si algo puede ser coleccionable debe cumplir tres reglas, diseño, historia y rareza. ¿Qué quiere decir esto?
    • Diseño: Puede ser emblemático o totalmente impráctico, sinceramente no importa, pero si que sea único y distinguible.
    • Historia: Nada mejor que una buena historia de éxito o fracaso, de deseo o apatía pero, en todo caso, que valga la pena hablar de él.
    • Rareza: Ojo! Que esta es engañosa, no quiere decir que haya sido un objeto de una edición especial o algo así, puede que todo el mundo lo haya tenido y, por eso mismo, porque nadie lo cuidó y todos lo daban por sentado ahora es escaso y objeto de deseo.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, en este artículo hablaremos de 5 celulares que vale la pena coleccionar y cuyo valor aumentará con el tiempo, aclaro eso sí que a todos los unen tres cosas:

  • La primera: fueron muy populares en Colombia,
  • La segunda: todos son posteriores a la llegada de la tecnología SIM que fue la que permitió democratizar al celular en el país (por eso modelos como el Star Tac o el 2160 no serán tenidos en cuenta)
  • La tercera: todos se vendieron a través de operadores locales.

Ahora sí, sin más preámbulo hablemos de teléfonos:

  • Motorola V3: ¿Alguien lo dudaba?, eso sí la versión SILVER, la original de primera generación. El celular apareció en varios colores, azul, rojo (el mismo del iPhone 7), rosado y hasta dorado; pero es el Silver el que destaca, los coleccionistas lo buscan en su caja, con cargador y audífonos y como extra súper deseado el estuche original de cuero que incluía en operadores de la época como COMCEL. Uno bueno puede estar por el orden de los 250.000, pero uno perfecto y en su caja fácilmente duplica ese valor. Tenía un comercial que de seguro hoy clasifica como violencia de género.
  • Nokia 8800: Hay muchos Nokia que pueden entrar por mérito propio en esta lista, pero pocos encantan tanto como el 8800. Barato no era, ya que costaba entre 800.000 y 1.000.000 de pesos (tenga en cuenta que hablamos de 2005), fue un gama alta con todas las de la ley, cuerpo de aluminio, pantalla de 256.000 colores, audífonos de alta calidad y 64 megas de capacidad interna (eso era muchísimo para la época), este era un peso pesado en la línea Premium de Nokia. La tapa deslizable era un plus valorado. El más escaso es el negro, pero de nuevo es el Silver el que más destaca, venía muy completo con audífonos, cargador, manuales y cd, si encuentra o tiene uno en perfectas condiciones bien puede cobrar 450.000 pesos o incluso en algunos mercados triplicar esa cifra.
  • El iPhone: A pesar de no tener apps, ni ninguna de las funcionalidades actuales, se han llegado a pagar hasta 3 millones de pesos por este dispositivo. ¿El problema? Francamente hay muy pocos que estén en buen estado y aún menos que se encuentren originales en su caja y sin destapar, hasta la YouTuber iJustine salió estafada con un 3GS uno en eBay. Si tiene uno guárdelo que si ahora es caro en unos años pagará la universidad de sus hijos.
  • El Samsung HUE SCH-R500: Y hay gente que se queja de los nombres de los smartphones actuales. El HUE fue uno de los primeros celulares en causar histeria masiva en los operadores locales. Siempre se encontraba agotado. Gran parte de su éxito se debía por supuesto, a las carcazas intercambiables, algo novedoso para la época y a su reproductor de mp3 acompañado de parlantes estéreo y una pantalla nítidas como pocas. Muy pocos sobrevieron al cambio de década y si de casualidad tiene uno perfecto me han contado que se han pagado hasta 400.000 pesos por uno en su caja. Hoy es tan escaso que ni buenas imágenes se consiguen.

  • Sony Ericcson w200 / w300: Pero en este caso, la edición que vendió en Colombia Movistar. ¿Por qué?: pues porque estos dos celulares con tecnología Walkman de Sony traían los excelentes parlantes estéreo tan sólo en este operador, así que el kit completo es hoy por hoy el más buscado por los coleccionistas. En el caso del W200 se busca la edición blanco con naranja (también exclusiva de este operador), mientras que en el caso del w300 el modelo más buscado es el negro original. En perfectas condiciones pueden costar entre 200.000 y 380.000 pesos.

No es la foto más bonita, pero es la configuración más deseada. (Foto Mercado Libre Perú)

Hay mucho más que pueden ser coleccionables, por ahora pendientes de nuestra siguiente entrega, las mejores consolas para coleccionar.

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Andrés Felipe Sánchez Cano

@innovandres

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Andrés Felipe Sánchez

About Andrés Felipe Sánchez

Máster en Creatividad e Innovación, fotógrafo consumado, todo en este mundo surgió de una buena idea. Fanático de la astronomía y la buena ciencia ficción, guitarrista frustrado, aún juego con legos y colecciono hotwheels. Soy un firme creyente de que la tecnología, si se entiende y usa bien, acerca a las personas de maneras interesantes y creativas. Actualmente soy director estratégico digital para una marca de bebidas.

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